Educación y crecimiento deben complementarse en Panamá
Muchos desestiman esa evaluación, pues gran error: esa situación creará un gran vacío en el crecimiento económico y el mercado laboral del país.
Un sistema educativo eficiente es parte de la solución, es imperante un consenso entre los educadores y las autoridades, porque cientos de jóvenes están saliendo de las escuelas y las universidades sin la preparación necesaria para enfrentarse a un mercado que día tras día se torna más competitivo.
Lo ideal es revisar los planes de estudios y adecuarlos a las necesidades y exigencias actuales. También es primordial identificar las áreas donde se están generando empleos y donde se requiere personal.
En este momento el Gobierno lidera un sinnúmero de proyectos que demandan inversiones millonarias, pero olvidan la inversión en el capital humano que es el que empuja el crecimiento y el desarrollo de la nación.
Los educadores y el sistema son responsables de la formación, pero también ayuda mucho la educación en casa, donde es necesario inculcar a los niños el amor por los oficios y no se trata de traumatizarlos, el objetivo es enseñarles la necesidad de escoger una profesión y desempeñarla.
Es palpable el desinterés de gran parte de los jóvenes en conseguir un empleo o asistir a la universidad y parte de los que llegan a los centros de estudios superiores no pasan las pruebas, entonces hay que reflexionar y reconocer que se falla en la escuela y en los hogares.
Panamá se encuentra dentro de los líderes económicos de la región y necesita trabajadores que aprovechen esos frutos.
Las oportunidades son múltiples en las empresas, pero muchas de las plazas son ocupadas por extranjeros, ya que los contratantes alegan que estos muestran mayor capacitación y disponibilidad. Así que lo que queda es buscar soluciones en conjunto.
