default

Efectos de huelga


La decisión de los médicos del Hospital Santo Tomás de acabar con una maratónica huelga, provocada por la discusión del proyecto de ley 349, que crea las Asociaciones Público Privadas, ha sido una medida inteligente.

Los médicos de este hospital fueron los primeros en levantar su voz de protesta contra la iniciativa del Ejecutivo que intentaba agilizar y modernizar los sistemas para prestar servicios y construir infraestructura en el Estado. Tras varias semanas de intensos debates, finalmente este gremio decide poner fin a su huelga, pero encuentra resistencia de otras organizaciones que se sumaron a la protesta en medio de las negociaciones con el Ejecutivo.

Es importante dejar establecido que en esta huelga no hubo ganadores y los más perjudicados fueron los cientos de panameños que debieron aplazar sus citas médicas y que en muchos casos debieron acudir a clínicas privadas para atenderse.

Las distintas organizaciones que conviven en el sistema de salud público de Panamá mantienen en muchos casos agendas paralelas. Por lo que no es de extrañar que en medio de esta protesta por la ley 349 salieron a relucir otras peticiones que incluían una revisión a las condiciones salariales y la renuncia de funcionarios de alto rango, entre ellos el director de la CSS. Las bases de los distintos gremios médicos y aquellas que agrupan a funcionarios de salud deben evaluar la condición de sus líderes. Algunos son militantes activos de partidos políticos y de colectivos en formación.

Esa situación puede desvirtuar una reclamación justa y convertirla en un asunto político. Existen sectores como la educación y la salud considerados sensibles para la sociedad, por lo que ponerlos en riesgo es atentar contra la estabilidad del país.