El 11 de septiembre
La lucha por la libertad es un acto que toda sociedad aclama. Desde la salida de Egipto, el pueblo de Israel anhelaba como prioridad el rescate de sus zonas territoriales comprendidas en toda la región de Gaza, Cisjordania y el valle de Canaán, territorios que por herencia patriarcal le pertenecían a los israelitas. Sin embargo, se esparcieron las 12 tribus, 10 tribus comprendientes al territorio del norte o Samaria y las dos pequeñas de Benjamín y Judá, correspondientes al sur cuya capital fue Jerusalén.
Los israelitas siempre fueron un pueblo bendecido en todos los aspectos, sin embargo, el resentimiento con sus primos y hermanos de las tribus del norte proyectaba un verdadero odio que se manifestaba contra el pueblo de Israel. Es difícil tomar una decisión absoluta debido a que existen ciertos intereses que se manejan dentro de ese conflicto que diariamente está afectando la economía mundial, cuyas repercusiones son el alza del crudo y la amenaza de grupos terroristas a intereses estadounidenses en todo el mundo, encabezados por Hamás, Al Qaeda, Hizbulá, quienes son causantes de acciones como los hechos del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Estos atentados proyectaron una actitud en los seres humanos de estar constantemente preparados ante la amenaza mundial.
Esta tragedia, ocurrida hace 13 años, cambió el rumbo de la humanidad. Es triste ver grupos dentro de estas naciones que solo piensan que con la destrucción se pueden solucionar los problemas del mundo.
Existen muchos criterios que se pueden contemplar en una sociedad donde impera el respeto y la libre autodeterminación del derecho ajeno, aunque no se comparten las ideas. Vivimos en una América nueva, transformadora, donde Dios nos ha bendecido con grandes oportunidades de hacer y crecer nuestros ideales y pensamientos, pero no se justifica que estos grupos con ideologías islámicas quieran causar desasosiego, caos y destrucción. Vivir en una democracia no es fácil, pero lo fundamental es la base de la igualdad y respeto como se establece en la Declaración de los Derechos Humanos, que cada persona tiene sus derechos y deberes ante la sociedad, aunque no es justo que estos grupos continúen promoviendo la intranquilidad mundial. Si hablamos de progreso, ciencia y tecnología, cambios en el planeta, la búsqueda de medicamentos para combatir enfermedades, entonces pongamos las manos en cada corazón y pensemos que es necesario cambiar nuestra forma de vida.
Esta fecha representa la plena necesidad de luchar por una verdadera democracia en la que lo esencial es el respeto de cada ciudadano.