El abuso a la libertad
La definición del concepto de libertad, hemos de entenderlo en su justa dimensión; en forma genérica, es el principio fundamental de la responsabilidad moral, existiendo así, lo que llamamos autodeterminación. Pero, ¿realmente usamos bien esa libertad en Panamá? O por el contrario, ¿abusamos de ella? Cuando abusamos de la libertad, se llama libertinaje. Actitud irrespetuosa de la ley, la ética o la moral de quien abusa de su propia libertad con menoscabo de la de los demás. Es entonces el desenfreno en el modo de obrar o de hablar.
La pregunta es ¿Por qué hay tanta impudicia en Panamá? Será por el machismo, falta de confianza, por la comunidad crítica del país, por la falta de una comunicación positiva, por los medios de comunicación, los órganos del Estado, por la época actual o por la herencia cultural. Alguna razón debe haber y por favor, no le echemos la culpa al “perro”.
Quien incurre en la desvergüenza, está exhibiendo una actitud irrespetuosa ante la ley, la ética y la moral. Se dice entonces, que el libertinaje es un abuso de la libertad (la libertad se transforma en deshonestidad ante la falta de control o límite).
Debemos tener control de nuestra lengua y de nuestras acciones, ya que la libertad también se pierde y es aprovechada por los déspotas, los tiranos, los militares; de estos últimos, fuimos víctimas en nuestra Patria por más de dos décadas. Hubo luto, desolación, desintegración familiar, asesinatos y desaparecidos. Prohibición de la libertad de expresión, libre tránsito y otros desaciertos propios del régimen castrense, que hizo mártir a la libertad y por ende al ciudadano.
Tratando de encontrar sesudos razonamientos a través de la historia de la humanidad, que nos den luces ante la realidad nacional, nos encontramos con que: Jesús dijo: “vine a pregonar libertad a los cautivos y poner en libertad a los oprimidos”. Pero ¡cuidado!, que el mal está suelto y se manifiesta en el desenfreno de esa libertad tan preciada que tenemos.
Sócrates propuso la libertad como algo interior del hombre, que consiste en no ser esclavo de los propios gustos o instintos. Él también decía que la mayoría de las personas aspiran a la felicidad, pero que todas la buscan de distintas maneras. Algunas la conciben como placer, aun cuando la búsqueda de éste las lleve a convertirse en esclavos de sus pasiones y, en consecuencia, a la desdicha; otros creen que la felicidad tiene que ver con el honor y el estatus social y algunas más encuentran felicidad acumulando conocimiento o tratando de volver su alma “lo más buena que sea posible”.
En la historia como hazaña de la libertad, el filósofo Benedeto Croce quiso explicar y analizar ¿de qué modo?, los hechos históricos de todas las épocas han acontecido gracias al hecho de los impulsos creativos de la libertad.
En otras palabras, que los diversos componentes que forman la trama de la libertad han dado los impulsos necesarios para que germinen todas las variantes de la historia universal. De manera que, considerado el hecho de que la historia humana es la dimensión en la cual ocurren los fenómenos ético-morales, entonces es razonable dar por sabido que la libertad es el sustrato del orden ético.
Concluimos en que hemos de convenir en la protección de nuestra libertad, bastión indiscutible que protege nuestra misma existencia. Ello es posible estableciendo virtudes y conocimientos, ya que así, nadie será esclavo, y seremos libres de toda dominación.
Profesor.
