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El actual modelo económico contra la seguridad social

Por: Redacción 21/12/2016

 

Mientras, de una manera engañosa algunos altos funcionarios vinculados a la Presidencia de la República insisten en la idea de que el programa de Invalidez Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS) no muestra una situación deficitaria, lo cierto es que el mismo se dirige hacia su inminente colapso. Esto, como es conocido, se debe a la ruptura, provocada por la Ley 51 de 27 de diciembre de 2005, de la cadena de respaldo intergeneracional, elemento indispensable para mantener el sistema solidario de seguridad social.

En efecto, la Ley 51, al establecer que todos los nuevos trabajadores asalariados que ingresaran a la CSS a partir del 2008 deberían hacerlo al sistema de cuentas individuales, convirtió a los asegurados del sistema solidario en un grupo cerrado, es decir al que no entra ni cotiza ningún nuevo trabajador. Esto significa que en este grupo, en el que la edad seguirá avanzando, cada vez existirán menos cotizantes y más personas pensionadas. En esta situación, tarde o temprano, se deberán usar las reservas de este subsistema hasta que las mismas se agoten y el sistema colapse.

El manejo que se le dio al problema generó una situación en la que el sistema solidario no pudo aprovechar el reciente auge de la economía. Si bien entre el 2005 y el 2013 el número de cotizantes activos se elevó en 92.8%, lo cierto es que una buena parte de estos no reforzaron al sistema solidario, ya que obligatoriamente fueron inscritos en el sistema de cuentas individuales.

A lo anterior se suma el funcionamiento de un modelo económico concentrante y excluyente. Esto se refleja, en primer lugar, en que el 40.2% de los trabajadores no agrícolas se encuentran actualmente en condiciones de informalidad, prácticamente excluidos de la seguridad social. Sobre todo llaman la atención los 87 mil 736 asalariados que son oficialmente clasificados como empleados informales de las empresas formales, lo que significa que sus empleadores simplemente los evaden de los registros de la CSS.

No menos importante es el hecho de que el funcionamiento del actual modelo económico ha venido generando una distribución cada vez más regresiva en términos de la participación de los salarios en el ingreso. Conocido es el hecho de que la participación de la remuneración de los asalariados en el producto interno bruto se redujo de 37.8% en el 2000, a tan solo 30.3% en el 2012. Esta situación, al afectar el monto de las cuotas, impacta negativamente los ingresos de la CSS.

A lo anterior se suma el agotamiento del actual estilo de desarrollo, expresado en un proceso de creciente desaceleración económica. Esta está afectando significativamente al trabajo asalariado, de manera que durante el presente año se perdieron 13 mil 133 puestos de trabajo en la empresa privada, situación que perjudica a la seguridad social.

De todo lo anterior se desprende que para resolver los problemas de la seguridad social hace falta volver al sistema solidario. Así mismo, es necesario modificar el actual estilo de desarrollo dándole un significativo contenido de equidad y justicia social.

Economista

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