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El agua, entre la vida y la muerte

Por: Redacción 22/02/2016

Hablar de cambio es siempre muy misterioso y a veces temeroso, sin embargo, es cierto también que el hacer cambios en nuestras acciones pueden ayudarnos a hacer un mundo mejor.

Puedo decirles que me entristece que, como siempre y casi en todo, desde las leyes hasta el cuido del medio ambiente, lo que impera es el factor monetario más que el bien común, y me acordé en este punto del eslogan gubernamental "El pueblo primero", y créanme me da vuelta el estómago al oír esto en este momento.

El agua dejó hace mucho tiempo de ser un elemento infinito y, la potable, ya casi está extinta, dado que para su sorpresa, el agua que sale en su grifo es potable en los niveles mínimos y a veces hasta no lo es, por esto es que la eficiencia en su cuido es primordial.

Yo me pregunto ¿qué es más importante, unos cuántos borrachos o 3 millones de personas? Porque el Carnaval solo es importante para los irresponsables borrachos y algunos comerciantes, pero ¿y los demás? Le podría asegurar al gobierno de turno que esos borrachos que ustedes complacieron con agua malgastada, después de la fiesta están hablando mal de ustedes y, lo peor, no votarán por ustedes en el 2019.

De acuerdo a análisis de expertos, el verano será más fuerte cada año, o sea que lo que vivimos hoy el otro año lo viviremos y cuidado que peor. Yo les digo que antes del 2019, tienen que suspender los culecos en algunas regiones, eso no se los vaticino; es un hecho.

En el campo, el panorama debe ser corregido. En la temporada lluviosa, debemos cosechar agua, no como una opción, sino como un deber, igual que el llevar a los animales a pastar.

Las soluciones son muchas a corto plazo, pero mejor es a largo plazo. Hacer un conjunto de elementos desde empresarios hasta productores, pasando por el Gobierno y los consumidores; no es posible seguir trabajando separados, ya que la afectación es colectiva.

Algunas soluciones serían: 1. Programar visitas al campo de expertos tanto a nivel gubernamental como con la empresa privada, de modo que en cada región se aplique un modelo productivo y tecnológico para el agro, la ganadería, el ecoturismo y la vida diaria; 2. Dejar de lado los modelos agropecuarios antiguos; 3. Dejar de lado los intereses propios. No hay otro planeta, no hay naves esperándonos para llevarnos a un sitio paradisíaco, nada de esto es real y 4. Debemos cambiar nuestros hábitos diarios, no ensuciar, hacer selección de basura, reciclar, no pensar que el mundo es nuestro.

En el sector agropecuario, debemos cambiar todo, desde el uso del agua, hasta los sistemas productivos, en el sector ganadero, el sistema extensivo ya debe expirar, y cambiar al silvopastoril, en el agrario el policultivo y no cansar la tierra con malas acciones, es nuestro deber como habitantes del planeta Tierra, nuestra única casa.

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Viernes 24 de julio de 2026