El árbol de Navidad se queda en casa
Es un día brillante y el resplandor del sol es evidente, las corrientes de aire fluyen de forma agradable y se siente el venir de la Navidad, palabra que significa nacimiento. Las personas, ya sea por tradición o costumbre, arreglan su casa, la pintan, la decoran y la adornan e instalan dentro un árbol de Navidad, el árbol de Nacimiento. De la esperanza, del nacimiento del amor, de la bondad, de la unidad familiar, de todas las cosas buenas que podamos dar a los demás. Cuando recojas los frutos de tu finca, todo lo del árbol será para ti, pero todo lo que está en el suelo al pobre y al necesitado se lo darás, dice tu Dios Jehová de los Ejércitos.
La historia cuenta que un monje cristiano alemán cuando enseñaba sobre la Santísima Trinidad usaba un abeto triangular, mientras enseñaba, luego la gente comenzó a adornar sus casas con árboles para representar sus creencias. De igual forma, Martín Lutero adornó un árbol frente a sus hijos para enseñarles el brillo de las estrellas en el firmamento, la gente copió e instalaba árboles dentro de sus casas y los adornaban por sus creencias cristianas.
Hoy día hay personas que se están encargando de decir que el árbol de Navidad es algo malo y pagano, pero mi madre me enseñó otra cosa, que el árbol nos recuerda el nacimiento de Jesús en un pesebre y que vino a salvar al mundo.
Personas que dicen que en el pasado había un dios sol y que le adornaban un árbol y por esto nosotros hacemos mal en poner un árbol de Navidad. Dicen que los egipcios también adoraban debajo de los árboles a su diosa, la diosa de la muerte.
Pero yo les pregunto, por qué comen pescado si en el pasado los paganos adoraban a un dios mitad pescado y mitad hombre (Dagon); por qué comen vaca y toro, si en el pasado los paganos adoraban a un hombre con cara de vaca, y otro con mitad de toro (Baal); por qué salen de día y dejan que el sol les toque, si en el pasado los paganos adoraban el sol (Bel); por qué salen de noche si en Jericó en las montañas se adoraba a la luna (Artemisa); por qué usan muebles de madera si con la madera de los árboles se decoraban y hacían tumbas a la diosa de la muerte; por qué tomas sopa de paloma si la diosa Asera decoraba su altar con palomas; por qué realizas transacciones y envías mensajes si Mercurio era el dios del comercio y el que enviaba mensajes a los otros dioses.
Vas a tener que olvidarte de tu celular, entonces todos ustedes también son paganos. Claro que no, todo depende de lo que está dentro de tu corazón. De manera que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todas las cosas viejas pasaron. Todo lo que comas levántalo y dando gracias a Dios, come porque lo que Dios limpió no lo llames tú común ni inmundo.
El árbol representa muchas cosas buenas, costumbres que se han acumulado de generación en generación, el dar, el ayudarse unos a otros, la humildad de un gran Dios que se hizo hombre para salvar a toda una humanidad, sin nosotros merecerlo, la esperanza de que algún día Él volverá a buscar a sus ovejas, a los justos, a los que obedecen sus mandamientos.
Este día de Navidad damos regalos, los colocamos debajo del árbol, los unos a los otros porque cuando nació Jesucristo los Magos le trajeron regalos y presentes, el regalo no debe ser solo material, puedes dar tu sincera amistad, tu lealtad, tu cariño y tu comprensión hacia los demás.
Lo que tú les enseñas a tus hijos ellos lo van a reflejar en el futuro, que aprendan a dar, ayudar a los más necesitados, a ser honestos y sinceros, que sean agradecidos con Dios y sus padres; tú tienes la responsabilidad de que no vean la Navidad como algo comercial, algo de solo ostentar para ver quién tiene más, háblales de nuestro Dios que nos amó hasta el final, de cómo ayudó a muchos, que aprendan a ser gente honesta y bondadosa.
El árbol de Navidad se queda en casa, porque cuando miro esa estrella en lo alto del árbol, tengo la esperanza de que podemos cambiar y ser mejores personas, de que podemos apoyarnos sin distinción de raza, credo o religión; de que algún día Él volverá y lo estaremos esperando.
El verdadero cristiano no adora el árbol de Navidad, no le rinde pleitesía, es más, solo se acuerda del árbol después de 10 meses, solo en diciembre, eso no es adorar a un árbol, dejen de engañar a la gente.
Compren su árbol y decoren su casa, y ayuden a los necesitados, compartan su cena con los que no tienen nada, unan a su familia. El bien que no hiciste ayer, hazlo hoy.