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El Arte Marcial y la delincuencia


Desde hace más de quinientos años, las Artes Marciales se han desarrollado por todo el mundo y nuestro país no escapa del impacto desarrollado sobre su juventud desde los años 60s. El Karate, uno de los componentes de estas artes, ha evolucionado en Panamá a través de la enseñanza de muchos maestros que han traído a nuestro suelo diversos estilos. La satisfacción que comprende la enseñanza de este Arte Marcial, radica en la orientación y guía de miles de niños y jóvenes que aprenden “un estilo de vida” o como decía el maestro Isamu Tamotsu, creador del estilo Shorinji Ryu Renshinkan Karate-do (escuela del Templo en Pequeño Bosque), Karate es “para toda la vida”, y que llegamos a comprender cuando tenemos muchos años de practicar esta forma de vida. En este largo camino que hemos emprendido hace ya muchos años, nos hemos encontrado con jóvenes drogadictos, niños y jóvenes rebeldes, con problemas en el hogar, retraídos, discapacitados y con problemas de personalidad. El Karate los ha ayudado a mejorar sus vidas, sus caracteres, sus relaciones, y los ha alejado de los vicios. Esta disciplina los ayuda también a observar hábitos de estudio y a ser responsables en sus hogares. Es importante puntualizar que en muchos países se practica el estilo, por lo que la organización se transforma en una gran familia a la que accedemos a través de la participación en importantes torneos internacionales. Para un niño de escasos recursos y aun para muchos jóvenes y adultos, viajar a distantes horizontes como China, Japón, Filipinas, Rusia y Corea (Norte y Sur), pareciera un sueño inalcanzable en condiciones comunes, pero participando de este arte, se tiene la probabilidad de viajar y competir en estos lejanos países.

Al pasar de los años vemos con gran satisfacción que nuestros niños y jóvenes pasan a ser profesionales y a la vez cinturones negros del estilo, quienes serán sin duda alguna, los nuevos maestros de este arte marcial.

Creo que debe ser factible enseñar Karate en los centros correccionales o de cumplimiento en Panamá. Esto ayudaría sensiblemente en el proceso de resocialización de los jóvenes y les proporcionaría una mayor responsabilidad, respeto a las personas y a sí mismos y a controlar el desarrollo de la violencia.

El credo de Shorinji Ryu Renshinkan Karate-do indica que se inicia la práctica de este arte marcial para tener clara visión de todo, además se está dispuesto a defender al prójimo y a la justicia, se indica nunca ser cruel u orgulloso y solamente utilizar los conocimientos de Karate cuando sea necesario y solo como medio de defensa.

El Karate como un Arte Marcial existente, ayuda a nuestra juventud a alejarse de los vicios y de las malas compañías, practicar un estilo de vida a favor de la humanidad. Se trata de apartar a nuestra juventud de la creciente delincuencia que azota el país y a nuestra América Latina.

*Decano de la Facultad de Odontología de la UP.