El aumento de los jubilados
Hay temas con los que un gobierno no debe jugar, ni un político debe tomar como bandera sino tiene la certeza de que lo podrá cumplir. Son aquellos temas que podrían tener efectos sobre un sector importante de la sociedad. Las frustraciones sociales no son recomendables porque marcan a un gobierno. Durante la campaña presidencial de 2009, el hoy presidente prometió incrementos salariales a los jubilados. No sería conveniente pensar que fue tan solo una promesa para ganar la Presidencia, y que no se tenía la información sobre el área económica de donde se podría sacar el dinero. Ha pasado más de un año desde que entró en la presidencia la actual administración y resulta lamentable ver a los jubilados en las calles, aunque sea un pequeño grupo, porque en su mayoría ellos no están dispuestos a, o por salud no pueden, tomar sol o lluvia, aunque la exigencia sea correcta. El Consejo de Gabinete acaba de sancionar el presupuesto más grande de la historia del país, lo que refleja la existencia de recursos. Es posible que dejar sin su aumento a jubilados que empeñaron la vida por la edificación del Panamá que tenemos hoy no resulte de gran preocupación para quienes elaboraron dicho presupuesto; es posible, inclusive, que las protestas de los jubilados no tengan mayores efectos en la economía del país; pero a largo plazo, sin duda alguna, tendrá efecto sobre la conciencia de la sociedad y sobre todo, en el voto del ciudadano.
