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El bastón, mi fiel compañero

Por: Redacción 15/10/2013

Elodia Muñoz (opinion@epasa.com) / Comunicadora Social.

Al celebrarse el Día Mundial del Bastón Blanco, hoy 15 de octubre, deseo destacar el gran valor que posee esta herramienta para las personas ciegas como compañero de faena en la vida diaria.

Como una ciudadana más de este país, me desplazo en metrobús, pero a las personas con discapacidad visual, la movilidad e independencia se les ha tornado una verdadera calamidad. El hecho de no ver nos obliga apoyarnos en el brazo o el hombro generoso de una persona con vista, lo que nos confirma que todavía existe solidaridad entre los que poblamos el planeta. Me complace las bondades que ofrece los adelantos tecnológicos, a pesar de no disponer de transportes especiales, ni las más recientes innovaciones tecnológicas tales como los sistemas de posicionamiento global para la orientación, con salida hablada por medio de un teléfono celular, que ceden el planificar recorridos, incluso en ciudades extranjeras; debo aclarar que tales innovaciones no son universalmente adaptables, disponibles, o accesibles, y que para la mayoría de las personas ciegas o deficientes visuales, el bastón blanco continúa siendo el principal auxiliar de orientación y movilidad en un Panamá cada día más congestionado.

Si bien es anhelada una ciudad sin ruidos, puesto que para las personas con discapacidad visual, el sentido auditivo nos brinda orientación, lo cierto es que no podemos confiarnos de cruzar una calle prestando atención al sonido del motor del vehículo, ni pensar en un semáforo sonoro, no los hay en Panamá, y de existir serían los perfectos candidatos a hurtar por los facinerosos.

Ahora bien, constituye una verdadera tortura el caminar por los bordes de las aceras, se ha tornado infructuoso el desplazamiento, pues he corrido el riesgo de caer en una alcantarilla sin tapa o tropezarme con el andamio de una reparación.

Necesitamos de un Panamá más solidario y que respete la diversidad, que garantice la seguridad y el desplazamiento independiente de las personas ciegas, por lo que apelo a la solidaridad de las autoridades de gobierno y a la comunidad a establecer un diseño de un Panamá cónsono con las necesidades especiales, como lo es la instalación de semáforos sonoros, espacios especiales en el transporte, señalizaciones en braille, guías de accesibilidad en las estructuras del metro, garantizándoles a las personas ciegas transitar seguros y con autonomía, evitándonos maniobras innecesarias, caídas y tropezones.

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Miércoles 12 de agosto de 2026