¿El Caballo Pelotero?
Mientras daba un 'paseo' por la redes sociales me encontré con una noticia que casi hace que me cayera de espaldas: El estadio nacional Rod Carew va a ser utilizado para una competencia de lazo. Inmediatamente comenzaron las redes sociales a dispararse con comentarios y planteamientos acerca del tema; la gran mayoría preguntando quién y cómo se tomó esta decisión.
El patronato del Rod Carew está compuesto por varios miembros, dentro de los que están, entre otros, los dueños de los palcos, la Fedebeis, los patrocinadores, Pandeportes; en total son 7, pero al parecer esta decisión fue tomada sin contar con todos los miembros del mismo.
Puedo comprender el planteamiento de que este estadio es multiuso y ya han existido precedentes de que se ha usado para actividades como conciertos, partidos de fútbol y hasta para un show de vehículos, los famosos Monster Jam. El gran problema de varios de estos casos es la condición en la que queda la grama del estadio, luego de esos eventos, y el tiempo y esfuerzo que toma volverla a llevar a una condición aceptable.
Quiero recordar que cada vez que estamos por iniciar un torneo de béisbol, nuestro nuevo 'templo' del mismo siempre necesita reparaciones y reacondicionamiento; los torneos como los campeonatos juvenil y mayor, el clásico de béisbol, el torneo de Probeis, el comentario de los jugadores y los entes evaluadores del deporte comienzan a objetar las condiciones del estadio en general y la de la cancha en particular.
Recordemos que los juegos de los Yanquis y los Marlins, de la MLB, que se llevaron a cabo hace un par de años en nuestro país se vieron en riesgo de ser cancelados casualmente porque la cancha no estaba en las condiciones adecuadas.
Estoy seguro de que muchos de los que han leído este escrito hasta este momento pensarán que estoy en contra del deporte del lazo; pues no es así. En lo que no estoy de acuerdo es con que habiendo otras instalaciones, que prefiero no mencionar por no hacerles publicidad, diseñadas y que pueden ser utilizadas para este deporte, se quiera maltratar el terreno del estadio que no solo es grama, sino desagües, sistema de riego y diseño que sufrirán daños, seguramente por un monto mucho mayor a los $30 mil que pagarán por el uso de las instalaciones del estadio de béisbol.
En una de nuestras conversaciones de este tema, en broma y en serio se dijo que si quieren utilizar un estadio pueden usar el Juan Demóstenes Arosemena que ya tiene la hierba alta y tiene buen espacio para realizar esta actividad.
Me parece que todavía se puede corregir esta decisión; les digo a los que tomaron la decisión que $30 mil no es un monto que cubrirá el costo real de las adecuaciones posteriores al estadio y hacerles saber que a veces es mejor perder un arbusto si esto puede salvar todo el resto del bosque.