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El Canal de Panamá

Por: Redacción 22/06/2016

Nuestra Historia se escribe no solamente con la construcción y la lucha por alcanzar la plena soberanía en el territorio y el enclave, también por nuestra vocación internacional, al servicio de todas las naciones, y las necesidades del comercio mundial.

Por esto nos obliga al encuentro con la paz, la terminación de los conflictos internacionales; profundizamos en Simón Bolívar. Esta es nuestra piedra angular.

La vía y su tecnología están implícitas en nuestro futuro, y en nuestras manos. Marchamos en su construcción, luchamos por nuestro destino soberano, superamos todos los obstáculos por generaciones hasta alcanzar la operación y explotación; continuaremos con nuestro propósito secular.

¡Oh Patria tan pequeña, tendida sobre un istmo, donde es más claro el cielo y más brillante el sol!

¡Soñaba yo con mi regreso un día,

de rodillas mi tierra saludar,

contarle mi nostalgia, mi agonía

y a su sombra tranquila descansar!

Cantos de Ricardo Miró y Amelia, que hoy pueden contemplar la nación y el Canal istmeño soñado.

Las transformaciones tecnológicas que exigen el desarrollo comercial están presentes. La ampliación o extensión, cíclicamente mayor, las hemos acogido.

Hoy es una realidad tangible.

El Atlántico y el Pacífico requieren de este paso para cumplir la demanda del comercio mundial. Nuestros científicos, ingenieros, arquitectos, técnicos, especialistas, colaboradores y la gama de trabajadores que ocupan distintas responsabilidades con ahínco, con la convicción de ser los mejores, sin ninguna muestra chovinista en la cooperación que recibimos, conscientes de la magnitud y la precisión exigente, ese es el ambiente que rige en la comunidad canalera.

El Canal de Panamá es nuestra vitrina al mundo, constituye nuestra primera fuente de trabajo y de recursos.

Sin perjuicio de otras fuentes de riqueza, en el comercio, la pequeña industria, la agricultura, el turismo, la educación, salud y tantas otras actividades fundamentales y básicas para el bienestar de nuestra laboriosa población, nuestro Canal es la joya más importante para la nación.

Hoy estamos conscientes de nuestra historia, de cuanto nos corresponde, del papel que nos ha tocado en nuestra condición de geográfica, de istmo, y tantos otros valores que encontraríamos en nuestro acervo nacional, incluyendo nuestra juventud, a la vanguardia en los momentos cumbres.

Nuestros aborígenes guiaron a Vasco Núñez de Balboa para descubrir en la época el Mar del Sur, hoy es un pueblo, una nación, digna y capaz, reivindicatoria de aquél gesto del hombre americano.

Arquitecto

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Viernes 24 de julio de 2026