El Canal de Panamá y el pueblo olvidado
Las uniones que representaban los trabajadores de la tarifa oro (Gold Roll) no permitían trabajadores negros ni de los Silver Roll, en sus filas, y se oponían a las mejoras económicas y sociales de estos trabajadores. Estos sindicatos "amarillistas" ayudaban a perpetuar las horribles condiciones socioeconómicas que tenían que soportar los trabajadores del en la Zona del Canal.
En el caso de Panamá, en los últimos 20 años, el capital ha tendido a aumentar sus ganancias, mientras que el trabajador disminuye sus salarios. Las cifras que produce la Contraloría indican que desde la invasión militar norteamericana a Panamá, las ganancias capitalistas se han multiplicado varias veces, mientras que los salarios se han estancado. En el año 2000, las ganancias capitalistas sumaban un poco más de $4 mil millones. En la primera década del siglo XXI las ganancias capitalistas se multiplicaron por tres para superar los $13 mil millones en 2011. Todo esto repercute en la antigua Zona del Canal y en la vía interoceánica propiamente, donde los altos ejecutivos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) tienen jugosos salarios y beneficios y los trabajadores reciben bajos salarios sin beneficios. Lo mismo ocurre con la ampliación del Canal en pleno siglo XXI.
Durante los primeros años de la reversión del Canal a Panamá, ocurrieron algunas huelgas por parte de los trabajadores en demanda de mejores condiciones de trabajo y el alza en los salarios.
Durante la presidencia de Martín Torrijos, en Panamá, se acordó con el apoyo del pueblo una ampliación del Canal, para que pudieran cruzar los grandes barcos que hace un tiempo se construyen. Por su anchura, estos no caben por las esclusas. La ampliación la está realizando un consorcio integrado por el Grupo Unidos por el Canal, (compuesto por las compañías española Sacyr, la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana).
La lucha de los obreros en esta ocasión es contra las compañías constructoras que hacen la ampliación. Estos reclamos han estado fundamentados en conseguir mejores condiciones económicas, la seguridad en el trabajo y contra el trato que reciben por parte de los capataces extranjeros.
En el año fiscal 2013-2014, la ACP alcanzó otro hito en la historia de su administración al traspasar la barrera de los $10 mil millones en aportes al Tesoro Nacional, en 15 años bajo administración panameña. (pancanal.com,2014)