El Carnaval y las Sagradas Escrituras
No se puede entrar en sus orígenes, sea que su celebración es parte de una tradición o algo que nos han inculcado como bueno y distractivo, no será el punto central de análisis. Debemos ver el resultado palpable de esta fiesta, tanto en sus participantes como en los que no la comparten por los desastres, tanto así, que muchos comerciantes han logrado que no se realicen en áreas comerciales. No hay que ser puritano para decir la verdad.
Análisis 1: Embriaguez.
Todos los estudios indican que el nivel de violencia, y violencia extrema, tienen relación directa con el consumo de bebidas embriagantes (y drogas asociadas), y que los fines de semana (sobre todo el domingo) son los más violentos. Panamá se jacta en tener uno de los consumos per cápita de cerveza más alto de Latinoamérica, que no debe ser un orgullo, ya que el retraso sociocultural de un pueblo está íntimamente ligado a esto.
La palabra de Dios señala: "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio... borracheras... acerca de las cuales os amonesto... que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios" (Gálatas 5,19). También nos dice: "El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y el que por ellos yerra no es sabio" (Proverbios 20,1).
Análisis 2: Peleas.
Los días de jolgorio y celebración siempre están marcados por riñas, las cuales tocan tanto a inocentes como a sus autores. La mayoría de estas broncas se inician por cosas tan tontas como pisotones, miradas desafiantes y piropos.
La Biblia nos dice: "¿Para quién el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino... No mires el vino cuando rojea... Se entra suavemente; mas al fin como serpiente morderá" (Proverbio 23,29).
Análisis 3: Inmoralidad sexual.
Asociados al Carnaval vemos una amplia promoción del sexo en todas sus formas, no respetando edades ni horarios. Pero sobresale sobre todo la promoción homosexual, que casi es simbiótica a los medios televisivos, en todo tipo de mal llamados "reality" y "programas de humor" que contribuyen a la perdición de todos ellos.
Las lindas chicas también hacen su aparición con la exhibición de todo tipo de atributos sexuales, incitando y excitando al desenfreno sexual. Otra costumbre innata carnavalesca de corte masculina es pensar que cada esquina es un buen sitio para "baño público", sin importar quien pudiera o tal vez no pudiera verte.
Dios mismo creó el sexo, Dios mismo manda a tener sexo, pero también indicó que "cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido" (1 Corintios 7, 2). Cualquier otro tipo de relación sexual queda excluida y no es grata a los ojos de Dios, como dice en 1 Corintios 6,9: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios... ni los afeminados... ni los que se echan con varones".
Análisis 4: Proximidad a la Cuaresma.
No se necesita ser un teólogo para comprender que el Carnaval es una fiesta paralela para intentar opacar el evento histórico más grande que es la resurrección de Jesús.
Y es que finalizado el Martes de Carnaval, inmediatamente se inicia la contabilización de los 40 días o Cuaresma, antes de la llegada de Semana Santa. Quizás muchos asistirán a la Semana Santa, pero si no hay un arrepentimiento genuino del pecado no podrán salir de la doble vida y la Biblia asegura: "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente... pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3,15).
En resumen, el Carnaval es antagónico a lo que recomienda la Biblia. Es una fiesta llena de lujo, atracción, celebración, vanidad y distracción; pero a la vez es un tiempo de maquinación hacia la alta pecaminosidad y entrada a vicios que alejan de Dios.
Todo este camuflaje se cae ante la presencia de la palabra de Dios, la Biblia nos asegura que "es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres" (Hechos 5,29).
Hay que meditar, muchos se van "siguiendo la corriente", ya que el enemigo de Dios, Satanás, "se disfraza como ángel de luz" (2 Corintios 11,14)... muchas veces su estrategia es hacer creer que él no existe.
Dios nos libre y nos ilumine a todos en el nombre de Jesús.