El conflicto entre Rusia y Ucrania por Crimea
La península de Crimea, a través de su historia, ha sido objeto de posesión por varios países y varios imperios. Podemos mencionar entre otros al imperio Otomano y al imperio Ruso. Por su posición geográfica frente al Mar Negro, es un importante lugar con puertos que le permiten la comunicación marítima. Su ubicación de por sí define sus condiciones geopolíticas y geoestratégicas. Desde 1921, Crimea estuvo anexada a la URSS, como república autónoma. Luego, en el año 1954, fue cedida a Ucrania, creándose de esta manera el foco de tensión entre Rusia y Ucrania. Durante este periodo, se sucedieron varios gobiernos en Crimea, unos a favor de continuar con Ucrania, otros por integrarse a la Federación Rusa y otros defendiendo la independencia de la península. En marzo de 2004, Crimea se declaró independiente y días más tarde se unió a la Federación Rusa.
La población de Crimea es de orígenes muy diversos. Entre sus pobladores se encuentra gente de origen ruso, ucranianos, tártaros de Crimea, armenios, bielorrusos y judíos.
La anexión de Crimea por parte de Rusia y la rebelión en el este de Ucrania han agravado la peor crisis entre Moscú y Occidente desde la Guerra Fría. Durante este conflicto por la anexión de Crimea, Rusia tomó el control de todas las bases militares en Crimea. En la actualidad, un 70% de la infraestructura de la flota del Mar Negro rusa se encuentra en Crimea. La crisis entre Crimea y Ucrania se ha caracterizado por la postura geoestratégica de Rusia después del derrumbe de la URSS. Esta crisis surgió porque Rusia está incrementando su influencia y afirmando su presencia en el espacio euroasiático, frenando la injerencia expansionista estadounidense. El conflicto se caracteriza por el enfrentamiento entre las regiones noroccidentales más cercanas a Europa Occidental, la Unión Europea, las sudorientales asociadas históricamente a Rusia, y la Comunidad de Estados Independientes. Europa, por su parte, tiene el respaldo de Estados Unidos, pero está sumergida en una profunda crisis económica. Hay que considerar que depende de Rusia para el suministro de petróleo, el cual proviene principalmente de Ucrania.
En este conflicto, los rusos aluden que tenían que “garantizar tanto la seguridad de la flota del Mar Negro como la vida de los ciudadanos rusos”. Este hecho reconoce que la causa principal de la preocupación rusa por Crimea es una cuestión geopolítica y geoestratégica de interés nacional ruso, asignado a la defensa de su frontera sur a través de su poderío naval en el Mar Negro.
Entre su estrategia para no contribuir a la situación bélica en Crimea, Rusia retuvo la entrega a Ucrania de técnica militar al ejército ucraniano en Crimea. La decisión se debió a la violenta operación de castigo que el ejército ucraniano realiza en el este del país. En conclusión, son los intereses geopolíticos de Rusia y el evitar el expansionismo estadounidense en Crimea los detonante principales de esta crisis.