El congelamiento de precios
El congelamiento de precios, regulado mediante decreto, no es más que el desconocimiento total del mercado agrícola y los productores, dado que si se conociera cabalmente, no se haría esta soberana tontería. Los grandes mercados agrícolas como Brasil, Argentina, Nueva Zelanda entre otros, nunca apostaron ni apostarían por una propuesta tan poco productiva, que donde se ha hecho ha fracasado y en Panamá no será la excepción.
En un sistema capitalista como en el que estamos, se juega todo bajo el concepto de mercado de libre competencia. Este mal sistema, tomado de gobiernos fascistas, que aduciendo una falsa propaganda de cuidar a su pueblo, ha hecho un mal incalculable a productores y consumidores. En los primeros al no poder producir en base a precios establecidos sin ninguna consulta de costos de producción y los segundos no lo aprovechan por el desabastecimiento de los productos con precios congelados en la vitrina de los supermercados.
Como productores debemos saber jugar con la libre oferta y el libre mercado; el consumidor no se beneficia con un congelamiento de precios, es más se perjudica porque no encuentra los productos. El Gobierno debe abandonar esa idea si no puede mejorar la producción nacional, dado que su total ineptitud ante problemas de esta índole así lo dicen.
Otro asunto ligado al tema es el aumento de la leche grado C, que nunca llega como tal a los consumidores sino en forma de subproductos como yogur o queso, y es la peor pagada en el mercado al productor, por lo que un aumento es necesario. Aquí no debe haber aumento al consumidor dado que los quesos blanco y amarillo no se les estipula un precio estable, así que un aumento ni se notaría y se ve como un egoísmo de los industriales no hacerlo y peor si el gobierno no lo aprueba.
Los productores debemos innovar y unir fuerzas, no estar ventilando tanto nuestros problemas. Si no hacemos el cambio nadie lo hará. En las fincas de montaña no se ha notado mucho el fenómeno de El Niño. Dado la cobertura de árboles y la disponibilidad de agua, solo algunas tienen animales en buena forma, la mayoría está igual y hasta peor que en las zonas secas.
Nuestra propuesta para que tengamos comida barata, es abaratar los insumos, congelarlos o regularlos, dado que las materias primas han estado a la baja y los alimentos animales e insumos agrícolas no han bajado. Por ejemplo, hace seis años la soya tenía el precio actual y el saco de crecimiento de cerdo no pasaba de $16, hoy está en $21, debió haber bajado el precio, es más los alimentos animales no deben pasar de los $20, dado el precio de la materia prima a nivel nacional, e igual los insumos, véase, urea y abono químico, cuyo precio en Panamá es el mismo de cuando el petróleo estaba en $100 el barril, eso es lo que debemos mejorar y no estar de necios queriendo imponer leyes y normas que no funcionan, pero para eso los productores se deben unir y el Gobierno buscar los idóneos para hacer los análisis y propuestas eficientes. Para lograr un eficiente programa de producción nacional, se debe innovar, no hacer las cosas robóticamente, apostar por las fincas fábricas, donde el mismo productor produzca sus propias materias primas.