El contenido de una nueva Constitución
En este andar que nos hemos impuesto por voluntad propia, con el horizonte puesto en tener un mejor Panamá para las futuras generaciones, donde no existan todas estas limitaciones que hoy nos afectan y que no nos permiten vivir con una calidad de vida como la que merecemos y teníamos prevista al llegar a este planeta por orden divina. Para lograr esto tenemos que ordenarnos, tenemos que tener las directrices de acuerdo a las cuales se orientaría el funcionamiento del Estado, el cual debe velar por el bien común de todos los ciudadanos. Un Estado tal vez puede vivir sin gobierno, pero no puede prescindir de sus ciudadanos. Por eso, la importancia de encontrar un común denominador para proveer un estado de felicidad a sus ciudadanos es el propósito fundamental del Estado. De esta forma, el contenido de la nueva Constitución que se elabore es la parte medular de un proceso constituyente.
En esta línea de pensamiento, la sociedad panameña hoy reclama y exige con urgencia un proceso constituyente. Es importante para desarrollar nuestra sociedad en debida forma, una verdadera participación ciudadana en el devenir de la nación, de tal forma que todos los ciudadanos, sin exclusión alguna, puedan hacer conocer, con voz fuerte y tono alto, sus opiniones en torno a decidir que país queremos y qué instituciones queremos tener para beneficio de todos, y plasmar estas metas en la Constitución.
En este sentido, es importante crear las instancias de debate, de la manera más amplia posible, para tener una conversación nacional. Precisamente, el Movimiento Constituyente Va promueve la institución del cabildo abierto, en el que los ciudadanos, reunidos por derecho propio, conversarían y debatirían sobre los temas constitucionales que les interesan y a los que aspiran sean contenidos en la Constitución Política. Una nueva Constitución no será importante solo por ser un documento fundamental para establecer las reglas del juego a las cuales queremos atenernos para una convivencia pacífica, sino que su importancia está en el contenido de esa Constitución. Ese es el tema sobre el cual debemos enfocarnos.
Los debates, cabildos y conferencias nos servirían de canales para llegar a conocer mejor nuestros derechos y de esta manera poder exigir a una asamblea constituyente una agenda que contenga dichos derechos, como también los deberes ciudadanos. Para lograr estos propósitos, los ciudadanos tienen que participar y apoyar el proceso constituyente. Es la única vía pacífica y democrática para lograr una constitución que tenga un contenido a tono con el respeto a los derechos de los ciudadanos, respeto que siempre deberá tener en cuenta quienquiera sea la autoridad vigente.
Es importante que tomemos conciencia de que un proceso constituyente, a diferencia de un golpe de Estado, que se forja y se da en secreto y solo para beneficio de un pequeño grupo, requiere de una amplia participación ciudadana, de la mayor divulgación y docencia posible, para promover que todos, panameñas y panameños, caminemos juntos en la dirección trazada por el proceso constituyente. La hora de la constituyente es ahora y tenemos todos que estar presentes. ¡Apoyemos con nuestra firma proconstituyente!
Ingeniero