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El crimen organizado


Víctor Corcoba H. / Escritor, españa

La oficina de Naciones Unidas contra la droga y el delito y tantas otras instituciones internacionales, continuamente lanzan campañas contra el crimen organizado. Estos tipos operan siempre al margen de la ley, fuera del control del pueblo soberano, y dentro de unas estructuras complejas para evitar ser perseguidos y castigados como determina el Estado de derecho. Son verdaderas mafias sociales que ponen en peligro la seguridad de la especie y el espíritu demócrata. Nos consta que frenar esta amenaza, tan cruel o más que la crisis financiera, representa uno de los mayores retos para la comunidad internacional. Las actividades de estos mafiosos, casi siempre tienen miembros vinculados a órganos de poder adscritos a un código de criminalidad tomado como honor, no solo practican la venta ilegal de drogas o armas, sino también la trata de personas, las falsificaciones de productos, los delitos medioambientales, o el mismo lavado de dinero. La situación en el mundo es alarmante. Todo va unido. El deterioro de las formas de convivencia, la gestión de la cosa pública, los fenómenos de corrupción, el comercio ilícito del narcotráfico y de armas, la extorsión o chantaje, el tráfico de órganos, el turismo sexual, el desprecio por la vida de los débiles, y tantos otros escenarios despojados de referencia moral alguna. La violencia que ejercen estos grupos golpea cruelmente a mujeres y niños. La comunidad internacional tiene que actuar con mucha más contundencia ante este tipo de hechos, que se vuelven más cotidianos.

Está visto que las redes criminales trascienden fronteras, lo que exige el deber de los países de organizarse y de trabajar unidos, puesto que mientras prevalezca en sus elevados índices actuales la marginación, el desarraigo, la desesperación, saldrán fortalecidas las redes del crimen organizado. Los ciudadanos de este mundo no podemos consentir que las violaciones a los derechos humanos se sigan produciendo y las autoridades no hagan apenas nada por evitarlo.

Víctor Corcoba H.

Escritor, españa

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