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El debate Cuba Estados Unidos
Evidentemente el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aspira a establecer, tardíamente, nuevas y mejores relaciones, de diversa índole con Latinoamérica, y el escenario lo brinda la Conferencia o Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA), próxima a celebrarse en Panamá.
El marco de ese propósito presidencial a nuestro juicio está en algunos factores sumamente limitantes para el gobernante norteamericano: la brevedad de su periodo presidencial, la difícil negociación con el Congreso opositor, el evidente acercamiento de las naciones bolivarianas a China, Rusia y Europa, sin perjuicio de la actual recuperación económica del Norte.
Sobre qué bases serían los alcances de la nueva política norteamericana anunciada, y su virtualidad real y prolongada.
La unidad y los nuevos pactos de cooperación y entendimientos, de carácter político, económico, social, cultural, de polifacéticos propósitos están en marcha, con el mayor respeto ideológico. Es este el camino actual que predomina en Centro, Suramérica y el Caribe. Los reclamos sobre Las Malvinas, Guantánamo y Puerto Rico no cesan.
Hay voluntad de Obama en el acercamiento a Cuba, que ejemplariza en su mensaje al Congreso, para su nueva política exterior, y como muestra evidente en su próxima visita continental.
La Embajada cubana en Panamá se remoza, en el marco del acontecimiento, su Gobierno ratifica su política de institucionalidad, de solidaridad y cooperación bolivariana. Los lazos de identificación y comprensión en nuestras fronteras se consolidan.
En este intervalo, Obama extiende su diplomacia con México, como parte de su agenda continental en ciernes, cuál será la caja de Pandora. Hesíodo cambió de nombre, veremos.
La historia coloca a nuestro Istmo, de nuevo en la coyuntura de Bolívar, ahora más cerca del propósito del Libertador.
Las condiciones y la época son muy diferentes, pero el destino de los pueblos es el mismo. Panamá mantuvo fielmente el pensamiento y el propósito, nuevamente cumple con la historia, no solamente con la recuperación de su territorio y recurso básico, sino también con la invitación a la mayor de las Antillas en el cónclave de la OEA, rompiendo la proscripción.
Salvando las distancias, y elevando los espíritus de nuestra tradición, Belisario Porras, Victoriano Lorenzo y tantos otros patriotas renuevan y enaltecen nuestra patria, en un canto continental y universal, que nunca nos ha faltado en ellos, y las nuevas generaciones, que enarbolan nuestra bandera junto a las nacionalidades que nos acompañan. ¡Panamá, puente del mundo, corazón del universo!