El debate minero
Ha comenzado en la Asamblea Nacional el debate sobre la reforma al Código Minero, en un intento por dar paso a la explotación de yacimientos cupríferos existentes en el país. Como en otras ocasiones, vuelve el mismo panorama discursivo de hace 35 años cuando por primera vez se habló del tema. Entonces la libra de cobre en el mercado mundial rondaba los sesenta centavos, y era por esos años un precio atractivo. Hoy casi alcanza los tres dólares, y por la incidencia del gran mercado chino en el comercio mundial, los expertos hablan de que en un período relativamente corto, el precio podría estar por los seis dólares la libra. Pero eso no parece importarle a algunos sectores que, pese a los beneficios que podría obtener el país, parecen más empeñados en afectar políticamente al gobierno, que en dar paso a nuevos renglones de la economía o a acuerdos que permitan mejorar la vida de aquellos que, estando alrededor o encima de los yacimientos, han vivido en la más espantosa miseria. Algunos opositores no le han dado siquiera paso al debate y ya hablan de imposición. Es la hora de discutir, de aportar los mejores argumentos sin prejuicios de ninguna naturaleza, y que sean los hechos los que otorguen la razón a quienes la tienen. El prejuicio como arma política siempre busca poner al oponente a la defensiva, pero en una circunstancia como esta el oponente no es el gobierno, sino la Nación y la sociedad que merece mejores días.
