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El desarrollo social es para el pueblo

Por: Redacción 30/06/2014

Mañana, 1 de julio de 2014, se inicia un nuevo periodo presidencial (2014-2019) en Panamá. Asumirá el alto cargo de presidente constitucional de la República, el Ing. Juan Carlos Varela, ganador de las elecciones celebradas el 4 de mayo del presente año.

Panamá, como país democrático, integrante de la comunidad geográfica centroamericana, ha venido impulsando una política de desarrollo social orientada a beneficiar todos los sectores de la población nacional, sobre todo aquellos menos favorecidos, sin perder la noción de lo que significa el proceso de integración latinoamericana y del Caribe, en que estamos empeñados desde hace muchos años.

EL DESARROLLO SOCIAL NO SE MIDE CON GRÁFICOS TRADICIONALES BASADOS EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO, SINO EN EL BIENESTAR DE LOS CIUDADANOS Y CIUDADANAS; NO SE MIDE POR LAS ALTURAS O POR LOS BAJOS DEL PIB, SINO POR LA FORMA EN QUE UNA SOCIEDAD SE INTEGRA, CON EL MEJORAMIENTO DE LA EDUCACIÓN, LA PROTECCIÓN Y LA SEGURIDAD SOCIAL...

Hoy día no se puede ver el mundo, ni la política de un país, ni la acción de ningún gobierno, sino con perspectiva amplia, generosidad del espíritu y amplitud del corazón. Ya pasó la época en que los gobiernos podían ser mezquinos y reducirse a un interés parcial de su momentánea circunstancia. La acción del gobierno moderno debe ser una acción de conjunto sobre la sociedad. Y una acción de mano franca y abierta, y de entendimiento de todos los sectores y de la vida de un país es fundamental para vivir y moverse en el mundo de hoy, como lo son igualmente la apertura interna para todos los sectores, cualquiera que sea su posición política, y la apertura al exterior (particularmente para Panamá, por su posición geográfica y por su Canal) con todos los países, cualesquiera que sean sus sistemas económicos y políticos.

Durante los últimos 20 años del proceso democrático, en Panamá se ha venido manifestando un proceso político que tiene numerosas e inocultables imperfecciones, pero ese mismo proceso político ha logrado ya desarrollar una conciencia de pueblo, educar a una opinión pública racional, madura y ávida de aprender la enseñanza continua de la democracia. Panamá tiene su democracia social profundamente arraigada en su sensibilidad de pueblo y nación, lo cual le da una ventaja como país para asimilar otras formas de experiencia política y para fortalecer otras maneras de conducta democrática.

EL DESARROLLO SOCIAL CONSISTE EN QUE LA PRODUCCIÓN DE LA RIQUEZA MATERIAL ESTÉ AL SERVICIO DE LOS CANALES DE DISTRIBUCIÓN DE LA SOCIEDAD...

Empero, conviene hacer una observación muy importante: el proceso de la democracia política tiene que darse simultáneamente con el desarrollo de la sociedad. Es decir, tiene que ser una democracia social profunda, una democracia que no sea privilegio de unos pocos ni la esgrima momentánea de intereses políticos que se encuentran accidentalmente, sino un modo de vivir y de hacer, de distribuir y de crear.

Resulta que al producirse la necesidad de vincular el desarrollo político al desarrollo económico y social, hemos llegado a una de las más difíciles etapas de nuestra vida política. Porque el desarrollo social no es precisamente una colección de obras materiales, ni una exhibición de autopistas lujosas y de kilómetros de carreteras, ni tampoco una enorme cantidad de artefactos para exhibir la vanidad de una sociedad de fáciles ingresos. Tampoco el desarrollo social se mide por el monto del producto interno bruto (PIB).

Al contrario, el desarrollo social consiste en que la producción de la riqueza material esté al servicio de los canales de distribución de la sociedad; consiste en que no sean unos pocos dentro o fuera del país los que se beneficien y aprovechen de ese producto, sino la gran masa social; y las gentes de todas las posibilidades, de todos los recursos, se incorporen a ese grado de riqueza acumulada por el progreso económico.

Finalmente, cabe preguntarse: ¿Cómo se mide el desarrollo social? ¿Desarrollo para qué y para quiénes? El desarrollo social no se mide con gráficos tradicionales basados en el crecimiento económico, sino en el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas; no se mide por las alturas o por los bajos del PIB, sino por la forma en que una sociedad se integra, con el mejoramiento de la educación, la protección y la seguridad social; y también por la forma como los menos protegidos económicamente pueden incorporarse al crecimiento continuo de la vida de la nación.

Concebido así, planificado y ejecutado de esta manera, entonces sí podemos hablar de desarrollo social, el cual tiene mayor trascendencia para la vida de la nación que el mero desarrollo económico.

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Viernes 7 de agosto de 2026