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El descubrimiento de una exitosa ruta


Jorge E. Moreno / Colaborador (opinion@epasa.com) / -

El 25 de septiembre de 1513, Vasco Núñez de Balboa descubrió el Mar del Sur, pero también se descubrió que aquí había una ruta para ir de Europa al Oriente que después se convirtió en la ruta para la vertiente occidental de todo el continente americano. Y esta ruta fue lo que hizo a Panamá, ya que permitió que nos desarrolláramos en forma diferente a las otras colonias porque esta función de ruta, de tierra de paso dio las bases para establecer un centro de comercio internacional. Y por cierto, a raíz de este descubrimiento se inició realmente y en gran escala, la colonización de nuestra América hispánica.

Por eso se le atribuye a Hernán Cortés la frase de que el descubrimiento del Mar del Sur era más importante para la humanidad que la conquista de México; y con certeza también se ha dicho que después del descubrimiento de América, el hecho más importante acontecido en este continente fue el descubrimiento de Mar del Sur.

Por Panamá se hizo la ruta que permitió la conquista y la colonización de Perú, Ecuador, Bolivia, la parte occidental de Colombia y los primeros intentos por conquistar Chile; por nuestra ciudad pasaron las tropas para la conquista y los futuros pobladores cuando la colonización de América del Sur, así como el oro, la plata, el estaño y las otras riquezas que eran enviadas a España, como las papas y el maíz. El acopio de mercancía proveniente de estas tierras desarrolló las ferias de Portobelo, donde se encontraban las expediciones comerciales españolas en ambos extremos de sus territorios; y por Panamá se realizó la migración americana cuando la fiebre del oro.

La fiebre del oro y la migración que causó trajo como consecuencia la construcción del primer ferrocarril intercontinental en el continente, lo cual afianzó la idea latente de Carlos V de construir un canal por Panamá; y también la fundación de Colón. El ferrocarril trajo la facilidad de la comunicación marítima y telegráfica de Panamá con el resto del mundo con lo cual se mejoraron las posibilidades y condiciones de hacer negocios desde Panamá; trajo la construcción de nuestro canal, primero por parte de los franceses y después exitosamente por parte de los norteamericanos. El Canal trajo la independencia, o la independencia trajo el Canal, como quieran; el Canal nos trajo progreso, saneamiento y modernización, no solo de las ciudades terminales, sino de todo el país -algo no visto en Latinoamérica. El Canal instituyó el dólar (iniciativa de nuestros próceres de la independencia) que hizo a nuestro país lo que es hoy y todo esto, gracias al descubrimiento de Vasco Núñez de Balboa, no solo del Mar del Sur, sino del descubrimiento de que este era el sitio propio para establecer la ruta que finalmente permitió todo lo anterior. Y la ruta, desde el Camino de Cruces y del Camino Real, nos hizo cosmopolitas, acostumbrados al tránsito de extranjeros de todo tipo, nacionalidad, raza y condición social, rasgos que nos honran y nos distinguen y que nos dieron nuestro carácter pacífico y hospitalario.

La ruta desde Panamá no se ha limitado al ferrocarril o al Canal, la hemos continuado ampliando y modernizando, siendo en Latinoamérica el principal punto de trasbordo de contenedores y de facilidades marítimas y también el hub aéreo más grande e importante y tenemos el hub de cables submarinos de comunicación, antes de cobre y ahora de fibra óptica; y últimamente, aprovechando nuestras facilidades de ubicación y comunicación, nos estamos convirtiendo en un hub de logística y centro de operaciones de empresas internacionales. Además, somos el centro bancario internacional por excelencia en nuestro continente. Estas facilidades, que nos traen empleos, progreso y acrecientan la imagen de Panamá como país moderno y globalizado donde uno quiere vivir, son consecuencias posteriores, pero directas del descubrimiento y utilización exitosa de la ruta de Panamá.

Y la ciudad de Panamá tiene la honrosa distinción de ser la primera ciudad europea fundada en el Pacífico y la única capital americana en este mar, ya que Lima fue fundada tierra adentro, aunque su crecimiento la ha llevado al mar. Y no puede ser que la capital del país por donde se descubrió el océano Pacífico no tenga una obra magna con el nombre de Vasco Núñez de Balboa, ya que la avenida que llevaba su nombre, la Avenida Balboa, a la vera del Mar del Sur, fue desplazada por la Cinta Costera, aún sin nombre.

Por esto invito a considerar nombrar la Cinta Costera en honor de quien hizo que a la larga nuestro Panamá, tal como es, fuera posible: Vasco Núñez de Balboa, por lo cual sugiero se bautice la Cinta Costera con el nombre que debe llevar, “Cinta Costera Vasco Núñez de Balboa”. Se le hará justicia y seremos más meritorios honrándolo, recordándole de esta forma y haciéndolo saber al resto del mundo, que también se ha beneficiado con el descubrimiento del Mar del Sur y el establecimiento de la ruta por Panamá.

Además del reconocimiento que Balboa se merece, ponerle su nombre a la Cinta Costera tiene la ventaja adicional de que no hay que invertir en un monumento ni en un parque en su honor, porque ya están hechos; con Balboa mirando hacia su Mar del Sur, el que él descubrió en nuestro país.

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Viernes 14 de agosto de 2026