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El diálogo


REDACCION / PANAMA AMERICA

La inseguridad en Colón no es un tema nuevo. Las 16 calles de la ciudad son controladas por grupos delincuenciales que se dedican a toda clase de actividades irregulares.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades, ha sido muy difícil controlar los conflictos. Lo que ha sucedido en las últimas horas ha sido un reflejo del diario vivir de los colonenses.

Grupos políticos opositores financiaron las protestas por la venta de tierras en la Zona Libre de Colón. No es un descubrimiento que los líderes políticos que adversan al gobierno se dedicaron a organizar muchas de las protestas del pasado viernes.

Algunos de los voceros que salieron a las calles a generar el caos decían abiertamente que eran candidatos o precandidatos a puestos de elección.

Desde afuera, las principales figuras de la oposición no han parado de fomentar las protestas.

Ninguno de los personajes políticos que sale en los medios de comunicación pidiendo respuestas y oponiéndose a la propuesta de vender los terrenos de la Zona Libre de Colón tiene la moral para hablar de esa provincia.

Desde sus cargos como vicepresidente, diputados y exdiputados pudieron hacer mucho por Colón. Ahora todos tienen la solución y la fórmula para rescatar a esa provincia.

La única alternativa viable para evitar más disturbios y actos vandálicos en Colón es entablar un diálogo serio. Aunque esta opción no es viable y menos una buena idea para muchos opositores que se aprovechan como rémoras de las crisis sociales.

Todos los sectores, incluyendo a los mismos opositores y líderes de la llamada sociedad civil, admiten que Colón necesita más oportunidades. Los colonenses deben poner de su parte y aquellos que viven en casas condenadas y en condiciones precarias deben aportar al desarrollo de la ciudad. No basta con exigir empleos si no se aprovechan los que hay.

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Martes 18 de agosto de 2026