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El diálogo es la vía, la solución


Jahaira Valverde (jahaira.valverde@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Cada vez que se toman acciones como la huelga o el paro de labores, de cualquier sector que implique los servicios públicos, golpea duramente al que menos tiene, al sector más vulnerable de la población panameña.

Este lunes se dio inicio al segundo paro de servicios médicos que ha tenido que enfrentar el país. El primero duró 22 días y las citas médicas perdidas que llegaron a más de 100 mil, nunca se lograron recuperar en su totalidad.

¿Qué hizo ayer el asegurado que tenía gripa y no podía ir a atenderse al Seguro? Pues, acudir a una clínica privada en donde pagó por la consulta, los exámenes y los medicamentos. Este asegurado gastó cerca de 30 dólares para mejorar su condición, dinero que le servía para pagar la luz o el agua y, para colmo, es la misma cifra que le descuentan cada quincena para pagar el Seguro Social.

Ahora, ¿este gasto es reembolsado por la Caja de Seguro Social o los funcionarios de la salud que se fueron a una huelga? No, la respuesta es un rotundo no.

Al final, ambas partes se sentarán a una mesa, llegarán a un acuerdo y ninguno de los involucrados se preocupará por subsanar el daño ocasionado a los usuarios.

Los huelguistas reciben respuestas a sus exigencias, y el ente de salud, bien o mal, continúa funcionando. El que sigue pagando los platos rotos y es usado como “conejillo de indias” es el panameño que depende de la salud pública, porque no tiene acceso a una atención médica privada.

Con esto no estoy diciendo que el sector trabajador de la salud pública no tiene derecho a aspirar a un mejor salario; tampoco estoy defendiendo a los directivos de la CSS o del MINSA.

Solo estoy tratando de plantear que la solución no debe ser una huelga, la decisión correcta es sentarse a una mesa, dialogar, negociar, conversar franca y abiertamente, sabiendo de antemano que no pueden existir intransigencias.