El discurso presidencial: contradicciones y privatización
El análisis del reciente discurso pronunciado por el presidente de la República muestra que el mismo está cargado de contradicciones e intenciones privatizadoras. En términos de las imprecisiones, en primer lugar, puede señalarse que mientras que el presidente asegura que se ha mantenido el crecimiento económico, así como la generación de empleos, la realidad contradice claramente esta situación, habida cuenta que la tasa de crecimiento de la economía, teniendo en cuenta lo ocurrido hasta el tercer trimestre del 2016, fue de apenas el 4.9%, cifra que es significativamente inferior a la observada durante el mismo período del 2017, cuando dicho crecimiento alcanzó a 5.8%. En relación con el empleo, pese a que el presidente insinúa que la empresa privada ha estado generando nuevos puestos de trabajo y que debe acercarse más al Gobierno para "continuar generando empleos y prosperidad", lo cierto es que entre el 2015 y el 2016 se perdieron más de 15,000 puestos en este sector del mercado laboral.
La notable incoherencia entre el discurso presidencial y la realidad no se limita a la esfera económica. Es así que frente al creciente deterioro de las condiciones de la salud, la educación y la seguridad ciudadana, el presidente afirma que, durante lo que va de su período presidencial "avanzamos con firmeza en nuestra agenda social", asegurando, además, que "nuestro Plan de Seguridad está dando buenos resultados".
La contradicción entre el discurso y la realidad del país toma un tono especial cuando el primer mandatario asevera que en lo que va de su gobierno "instalamos un gobierno honesto y se desmantelaron esquemas de corrupción". Se olvida aquí de las formas poco transparentes que han tomado diversas compras estatales, así como de los conocidos casos de nepotismo observados en varias instituciones públicas. No es extraño que, de acuerdo con las últimas encuestas de opinión pública, el 81% de la población piensa que estamos frente a un Gobierno con poca o ninguna transparencia.
La privatización no solo se da cuando se trasladan activos públicos al sector privado, sino también cuando la generación y provisión del servicio público se traslada al sector privado, aun cuando los medios de producción sigan siendo formalmente del Estado. Esto es, por ejemplo, el esquema en que opera la empresa Metrobús. En su discurso el presidente de la República al referirse al Idaan "reforzar la gerencia administrativa con una empresa asesora como lo hicimos con MiBus" (sic). Es evidente, entonces, que el mismo pretende iniciar el proceso que llevaría a la privatización de esta importante institución pública.
En relación a la Caja de Seguro Social la propuesta presidencial, tal como se formuló en el discurso bajo análisis, no solo muestra un desprecio a su autonomía. También contiene una hoja de ruta que, en lo inmediato crearía una institución bicéfala, a la vez que se da comienzo al desmembramiento de la institución, a fin de abrir dos fuentes para la acumulación del capital privado: el negocio financiero y el negocio de la salud.
A final de cuentas un discurso que no lleva a nada bueno.
Economista