El discurso presidencial y los problemas del empleo
Una conclusión necesaria del análisis del discurso del presidente Varela el primero de julio frente a la Asamblea Nacional es la falta de apego a la realidad que muestra su contenido. Uno de los principales aspectos en los que esto se evidencia es en el relacionado con la ocupación de la fuerza de trabajo.
En el discurso presidencial, el problema busca minimizarse, señalando que en el país solo existe una tasa de desempleo de 5.5%, cuando lo cierto es que el problema del trabajo es mucho más complicado que lo que el presidente está dispuesto a reconocer. Se trata de problemas tanto de la cantidad como de la calidad de los puestos de trabajo. Es así que ese 5.5% de desocupación al que se refiere el presidente resulta superior al 4.3% observado en el 2014, es decir, un poco antes de su toma de posesión. Concretamente, entre el momento en que el presidente Varela asciende a la primera magistratura del país y la actualidad, la desocupación se ha incrementado en 27,689 personas. A esto se debe agregar que, aun cuando esto se omitió en el discurso bajo análisis, el problema del desempleo es especialmente agudo para algunos segmentos de la población. Esto se ejemplifica en el hecho de que la tasa de desempleo de los jóvenes entre 20 y 24 años alcanza a un 13.5%. Más aún, para estas mismas edades dicha tasa es de 15.6% para las mujeres.
En relación con la calidad de trabajo, para comenzar, se puede señalar que de acuerdo con las últimas observaciones oficiales del mercado laboral, el total de la población ocupada en actividades no agropecuarias presenta un nivel de informalidad prácticamente equivalente al 40.0%. Además se debe tener en cuenta que mientras que en el 2015 los trabajadores por cuenta propia y los trabajadores familiares, categorías en que se refleja la precariedad del trabajo, representaban el 27.2% del total de los ocupados, en el año 2017 representan el 32.3% de dicho total. A este respecto también se puede agregar que de acuerdo con cifras recientes, el número de trabajadores por cuenta propia se habría incrementado entre marzo de 2016 y marzo de 2017 en 31,690 personas.
Es posible que algunos analistas, animados por el deseo de defender la posición gubernamental, aleguen que se trata de una situación en que las personas optan voluntariamente por ocupaciones independientes, las que toman la forma de actividades por cuenta propia. Esto no parece ajustarse a la realidad, habida cuenta de que, de acuerdo con la última encuesta de fines múltiples de marzo de 2017, apenas el 1.9% de los desocupados manifestó estar disponible para un empleo por cuenta propia, mientras que el 71.8% de estos declararon estar dispuestos a aceptar un trabajo asalariado.
Toda esta situación de desocupación y precariedad laboral se verá profundizada notablemente en la medida que la política del actual gobierno siga, tal como lo ha hecho hasta el momento, deteriorando la situación del sector agropecuario y de la producción industrial. Es lastimoso que el presidente no logre reconocer esta realidad.
Economista