El estrés dañino
Monseñor Emiliani, no soporto este estrés que sufro. Ya he escuchado lo que es eso y yo tengo todos los síntomas y temo que me venga un colapso. Dirijo una pequeña empresa de muebles de mi familia y tengo también una distribuidora de artículos de aseo domésticos y participo en una asociación benéfica de la que soy el presidente.
En la escuela de mi hijo me eligieron también presidente del club de padres de familia. No sé decir que no a nada. No es que yo sea la gran cosa, pero cuando me comprometo a algo lo cumplo, pase lo que pase.
Pero lo que me está debilitando emocionalmente y me hace sentirme mal es que almaceno un gran rencor a una tía mía que ha querido quitarme, con argumentos seudolegales, la parte de la herencia que me corresponde de mi abuelo, ahora que también murió mi padre. Ella siempre ha estado en contra de mi papá y de nosotros y le ha inculcado a sus hijos, primos míos, un odio hacia nosotros. Yo tengo mi abogado, y él me dice, que desgraciadamente han sabido encontrar un argumento legal que nos puede hacer daño. Sus hijos han fracasado en su vida personal, ya que uno es drogadicto y el otro un alcohólico. Ninguno ha perseverado en su matrimonio. Yo no quiero involucrar a mis hijos en esta pelea, pero ya ellos se han dado cuenta del drama familiar.
También le confieso que tengo un hijo por fuera y la que es su madre me llama a cada rato y me atormenta con amenazas y con llanto. Mi esposa me había perdonado y le digo que soy fiel hasta en los pensamientos, pero aquella señora me tiene harto con llamadas telefónicas y cartas. Estoy cansado ya de todo esto. Me duele constantemente la cabeza, me cuesta levantarme por las mañanas y estoy bravo parte del día.
NO TODO ESTRÉS ES MALO. CUANDO ES UNA PRESIÓN MODERADA EMOCIONAL PROVOCADA POR LAS TAREAS DIARIAS, ES NORMAL EXPERIMENTARLA. ES HASTA NECESARIA. ... ESE ESTRÉS QUE ES BUENO DEBE IR ACOMPAÑADO DE UN GRAN CONTROL EMOCIONAL, DE LA SEGURIDAD DE QUE USTED PUEDE VENCER EL OBSTÁCULO.
Estimado señor, claro que está sufriendo usted de estrés. Pero no todo estrés es malo. Cuando es una presión moderada emocional provocada por las tareas diarias, es normal experimentarla. Es hasta necesaria. El deportista en la pista de velocidad cuando se prepara para salir vive una tensión que le da fuerza para correr. Y no digamos cuando corre. Cuando usted va a presentar un producto a un cliente, hay cierta tensión que le da más lucidez para hacer el negocio. Cuando va a contestar las preguntas de un examen de universidad que es decisivo para graduarse, experimenta lo mismo. Pero por otro lado, ese estrés que es bueno debe ir acompañado de un gran control emocional, de la seguridad de que usted puede vencer el obstáculo, de manera tal que un jugador de golf, por ejemplo, debe combinar ese estrés bueno que lo ayuda a concentrarse con una gran flexibilidad muscular que le permita dar el golpe preciso a la pelota.
Lo que se aconseja es tener un rato especial diario para orar, para meditar, incluso usando una técnica de respiración honda y rítmica, combinado con alguna buena distracción, como pintar, oír música, cultivar un jardín, salir a pasear al campo, hacer algún deporte, etc. La cuestión es saber combinar sus obligaciones con sanas distracciones. No veo mal que tenga usted tantas responsabilidades, siempre que tenga clara su jerarquía de valores y lleve una agenda en la que pueda dedicarle tiempo a todo y a lo más importante, que es a Dios y la familia. Saber decir no cuando lo que se le pide es superior a sus fuerzas. Hay que ser riguroso en su horario diario y darse un tiempo para usted mismo.
Ahora bien, lo que no está bien es ese estrés que es "malo", provocado por su rencor y odio a su tía y familia, que lo desgasta, le impide concentrarse en lo suyo, le envenena el alma y le causa angustia. Eso unido al acoso de aquella señora que lo persigue lo está desgastando. Le pido limpie su alma del rencor, sienta más bien lástima por su tía que está frustrada por el drama de sus hijos y posiblemente agobiada por lo económico y perdónela. Si legalmente pierde su dinero de la herencia, usted puede salir adelante con sus negocios. Total, el dinero es un medio y nunca un fin. Tiene que hablar seriamente con la señora que lo persigue y decirle que usted nunca tendrá nada con ella y que deje de molestar y atienda a su hijo, pero sin tener ningún contacto con ella. Consulte también con algún psicólogo profesional y ore al Señor, que con Él usted superará cualquier cosa, porque con Él usted es invencible.