El estudiante
Un estudiante debe reunir para serlo, una serie de características y condiciones que le permiten el privilegio de estar en un aula de clases y recibir la enseñanza de hombres y mujeres dedicados a la ardua tarea de impartir conocimiento.
Un estudiante debe estar comprometido no con pasar de grado, sino con el propósito primero y último de aprender. Bajo esta premisa, un estudiante debe concentrar todos sus esfuerzos en asimilar lo que se le enseña dentro de una relación maestro estudiante de respeto, tolerancia, y responsabilidad.
Un estudiante es el individuo que dedica sus horas de clase a beber de la fuente de conocimiento y que entiende que el tiempo libre lo tiene si se lo ha ganado porque ha completado sus deberes escolares, pues los mismos constituyen su principal tarea en la diaria faena de subir los escalones escolásticos hasta culminar los grados académicos que está obligado como ser humano que entiende que su calidad de vida en el futuro y su ventaja competitiva en la sociedad dependen de lo que puede ofrecer al terminar sus estudios.
Un estudiante puede aspirar a contribuir con su esfuerzo al logro de cambios en la sociedad en que se encuentra inmerso, pero como ser humano que entiende que su vida está llamada a ser una permanente búsqueda de logros y objetivos enmarcados dentro del bien común, mal puede planear y ejecutar acciones que pongan en peligro la vida, honra y bienes de sus compañeros de estudio, profesores, y la ciudadanía en general, todos ellos parte de la comunidad con cuyos actos desea transformaciones equitativas y beneficiosas para todos los interesados.
Si bien la juventud es llama ardiente en permanente búsqueda de la verdad y la justicia, bien encaminada no puede bajo ninguna excusa invertir sus esfuerzos en actos que atenten contra el derecho ajeno y más aún cuando su naturaleza y las enseñanzas que recibe en las escuelas los llaman al logro del bien de todos los que le rodean.
Por ello, es de esperarse que en las vísperas de un nuevo año lectivo se retomen los esfuerzos de todos los sectores involucrados en la educación, y entre ellos la familia, como base fundamental y soporte del esfuerzo educativo nacional, con el propósito de que en la mente de los llamados a prepararse para ser en el futuro seres productivos en todos los sentidos esté claro que protestar y trabajar por la justicia no puede ir de la mano con actos que atenten contra ella y el bien común, porque se desnaturaliza totalmente la calidad sustantiva de ser estudiante.
Aporte Comisión de Valores-Club Rotario de Panamá.