El femicidio en América Latina, ¿en aumento?
Hace unas tres décadas, en nuestro país los homicidios perpetrados en mujeres se circunscribían a figuras de tipo pasional o por robo y agresión. En la actualidad, esta situación ha cambiado debido a que el género femenino está participando activamente en eventos criminales relacionados con el tráfico, procesamiento, tumbes y consumo de drogas.
LA PARTICIPACIÓN DE LA MUJER EN LA VIDA PÚBLICA, Y AHORA DE MANERA NEGATIVA EN EL NARCOTRÁFICO, LA ESTÁ EMPUJANDO A SER VÍCTIMA DE HOMICIDIOS POR EJECUCIÓN, LO QUE HA AUMENTADO LA ESTADÍSTICA CRIMINAL Y AGREGADO UNA NUEVA TIPOLOGÍA QUE HACE DÉCADAS ERA CASI QUE INEXISTENTE EN NUESTROS PAÍSES.
Con la “democratización” del manejo de la droga después de 1989 con la invasión a nuestro país, aumentó el tráfico de estupefacientes y su consumo parano. Esto permitió la entronización de los carteles de la droga provenientes de Colombia y México, lo que aumentó la cobertura en la participación de locales y foráneos en este lucrativo pero ilegal negocio.
Sin duda alguna, también se adhirieron a estos procesos las mujeres, quienes han pagado un precio muy alto cuando se han relacionado con los famosos tumbes de droga. Su presencia con elementos y lugares de alta peligrosidad ha significado un aumento de muertes por homicidio en el sexo femenino.
En países como México, la participación de la mujer en el negocio del narcotráfico ha pasado de ser “mulas” exclusivamente, a tener una injerencia directa en el manejo y tráfico de las drogas, y en algunos casos, ser cabecillas o líderes tomando decisiones y ejecutando órdenes en sus organizaciones. Esta situación, al igual que en el género masculino, ha llevado a un creciente aumento de las ejecuciones en ellas. Este protagonismo las lleva a un igual escenario por el que transitan los traficantes y zares de la droga. Los especialistas que estudian las conductas de mujeres relacionadas con el narcotráfico, aducen que lo hacen por diversas causas. Algunas, inducidas a esta actividad por sus parejas; otras, como mulas cargando y transportando la droga; otras, para cuidar y alimentar a quienes son secuestrados, y finalmente las que dirigen y realizan los negociados de la droga.
La participación de la mujer en la vida pública, en la mayoría de las profesiones, en las universidades y ahora de manera negativa en el narcotráfico, siembra un protagonismo completo que las ha llevado a tener un rol igual al del hombre, y en el caso que nos ocupa, por su trascendencia y el papel que ejerce, la está empujando a ser víctima de homicidios por ejecución, lo que ha aumentado la estadística criminal y agregado una nueva tipología que hace décadas era casi que inexistente en nuestros países.
El “femicidio” en su acepción, se considera como el o genericidio, el cual fue utilizado por Mary Anne Warren en 1985 en su obra “Genderdice: The Implications of Sex Selection” y que hace referencia a la eliminación sistemática del sexo femenino. Históricamente, se inicia el término en concordancia con el asesinato de tres jóvenes dominicanas a manos del servicio de inteligencia dominicano. El caso de la hermanas Mirabal.
genderdiceDiferentes autoras han definido el término “femicidio” y entre ellas Jane Caputi, que lo definió como: El asesinato de mujeres realizado por hombres motivados por odio, desprecio, placer o un sentido de propiedad de las mujeres. (1). Conjuntamente con Hill Radford posteriormente lo definieron como: “El asesinato misógino (que odia o siente rechazo hacia las mujeres) de mujeres realizados por hombres”.
En Panamá, las mujeres están participando más activamente en el narcotráfico, pues ya forman parte de la estadística criminal. En el año 2006, 4 homicidios fueron perpetrados en mujeres y en 2008 solo una mujer fue asesinada en relación con ejecuciones. Según el Inamu, el asesinato en mujeres en 2013 aumentó en un 53% durante el primer semestre. Al inicio de este año, 31 mujeres perdieron la vida de forma violenta durante el primer semestre, mientras que en el año 2012 fueron 20 mujeres, lo que significó un incremento porcentual este año con respecto al pasado. Generalmente son las parejas las que se relacionan con estos homicidios. Esta información, a manera general, incluye diversas causales de homicidios.