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El feminicidio como delito

Por: Redacción 15/10/2013

Jesús A. López Aguilar (opinion@epasa.com) / Psicólogo

Según la definición oficial de la Organización de Naciones Unidas, se considera feminicidio aquel acto de asesinato de las mujeres por el solo hecho de serlo. Se trata de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres y puede darse en espacios privados o públicos, lo cual se traduce en una marcada e institucionalizada violencia contra las mujeres.

Se constituye en feminicidio el continuo uso de la violencia de género que se manifiesta en violaciones, torturas, mutilaciones, esclavitud sexual, incesto y abuso sexual de niñas y mujeres dentro y fuera de la familia, y que trae como consecuencia el asesinato de mujeres.

El concepto feminicidio como tal aparece mencionado por primera vez en la literatura en “Femicide: The Politics of Woman Killing”, publicado en 1992 por Diana Russell y Jull Radfor: “Asesinatos de Mujeres por Razones Asociadas a su Género”, en su versión en español y en esta obra exponen una serie de razones para sustentar la existencia de una situación delictiva especial y que se fundamenta en el hecho de que la víctima del crimen no solo lo es por el hecho directo en sí, sino porque por pertenecer a un determinado sexo es vista de forma discriminatoria y sin valor por parte de la sociedad.

Las investigaciones sobre feminicidio realizadas establecen que es en el ámbito privado, en el espacio de la intimidad, donde ocurren con mayor frecuencia estos crímenes, y allí radica su especialidad, no se trata de hechos coyunturales, “fortuitos”, como ocurre con los asesinatos producidos en el ámbito externo, que es lo que vemos, por regla general, con los homicidios en los que las víctimas suelen ser hombres, en un medio diferente al hogar y cuyos victimarios no son sus cónyuges.

Los feminicidios se presentan tanto como la culminación de episodios de violencia sostenidos por años al interior de una relación de pareja, así como el producto de un solo episodio donde el hombre asesina a la mujer, y en el cual la trama que ha caracterizado lo previo al incidente es la violencia doméstica. En pocas palabras, aunque existan diversos puntos de vista, por parte de reconocidos juristas, no se trata de un delito ocasionado por hechos en los que la víctima sea ajena a su agresor, sino que se trata de un sistema relacional entre personas que compartieron o comparten una vida en común.

Por lo tanto, el feminicidio es la forma más extrema de violencia ejercida por los hombres contra las mujeres en su afán de mantener poder, dominación o control sobre aquellas. Toda muerte de una mujer vinculada a violencia es feminicidio, de la edad que sea. Y como tal puede expresarse en abuso físico, psíquico, violación, tortura, esclavitud sexual, incesto, violencia sexual que termine con la muerte y hasta suicidio vinculado a la violencia masculina. Y también es feminicidio cuando los crímenes ocurren y no se logra el castigo, y es precisamente la impunidad de las agresiones cotidianas o de una violencia continuada, no atender y proteger a las víctimas, lo que aumenta el poder del agresor y le permite el asesinato. Por ello planteamos la premisa siguiente: Todo caso de feminicidio se inició como un caso de violencia doméstica.

A continuación damos algunas conceptualizaciones y precisiones teóricas brindadas por las autoras Russell y Radfor, antes mencionadas:

Feminicidio íntimo: Se denomina así al crimen cometido por un individuo con quien la víctima tenía o tuvo una relación íntima, familiar, de convivencia o afines a estas. Esto le da una connotación diferente al hecho y no se puede reducir a un simple homicidio.

Feminicidio no íntimo: Asesinatos cometidos por hombres con quienes las víctimas no han sostenido relaciones íntimas, familiares, de convivencia o afines a éstas. Frecuentemente involucra el ataque sexual de la víctima. Son las mujeres las principales víctimas de abuso sexual a lo largo de todo su ciclo de vida, tanto en lo privado como en lo público.

Feminicidio por conexión: Es cuando las mujeres son asesinadas “en el frente de ataque” de un hombre tratando de matar a una mujer. Este es el caso de mujeres parientes, niñas u otras mujeres, sean amigas, vecinas, compañeras de trabajo, etc., que trataron de intervenir o que simplemente fueron atrapadas en la acción feminicida.

Hay un hecho claro y es que se acepta como valor real que los hombres sientan que tienen poder sobre las mujeres, y eso es el origen del problema, la raíz cultural para que se produzca la violencia contra las mujeres y, por lo tanto, allí radica la diferencia en lo que a los hombres se refiere.

Matan a las mujeres porque las consideran de su propiedad, lo justifican pensando que la mujer les pertenece, no se trata de amor, porque no se le puede llamar de esa manera, tampoco son hechos aislados y que por lo tanto son motivados por la pasión del instante fatídico. Se trata de una situación que se va produciendo en escalada, primero los insultos, luego los golpes, el acoso, los atropellos, más abusos, más golpes, más acoso y más atropello, al final sobreviene lo que se pudo prevenir y atender de forma enérgica: el asesinato de una mujer que venía siendo víctima hacía mucho tiempo y a quien nadie prestó la ayuda necesaria.

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Miércoles 12 de agosto de 2026