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¿El fin de la cultura intelectual?


Ricardo A. González Chan (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Con esta interrogante, el afamado periodista Andrés Oppenheimer, columnista del “Miami Herald”, entrevistó por la cadena CNN en español al escritor Mario Vargas Llosa sobre su último libro, “Cultura del Espectáculo”, ensayo provocador, crítico y reflexivo que desarticula la realidad cultural en la que hoy vivimos y que la describe con el título de su libro, donde dice que el entretenimiento, el pasarla bien y el esfuerzo intelectual mínimo tienen validez e importancia. Esta cultura, según dice, viene enterrando paulatinamente a esa cultura que implicó reflexión, dedicación y un esfuerzo intelectual profundo para producir obras maestras en campos como la literatura, arte, música, entre otros, que sin duda han trascendido en el tiempo.

El libro produce sentimientos encontrados: por un lado muestra una crítica a esa mediocridad y frivolidad propia de la actual cultura, pero por el otro nos sorprende al evidenciar un desconocimiento de los principios económicos que rigen el actuar de los individuos. Es decir, que si bien presenta un excelente análisis sobre cómo esa frivolidad y trivialización de la civilización del espectáculo afecta negativamente el arte contemporáneo, la religión, el sexo, la cultura política, el poder, el erotismo y el periodismo, por otra parte muestra como la economía avanza a niveles gigantescos. “Lo que tiene éxito y se vende es bueno y lo que afecta y no conquista al público es malo. El único valor es el comercial”.

En cuanto a los aportes de la vieja cultura, enmarca la tesis de que debemos rescatarla, ya que no se puede negar que las obras maestras de antaño, tales como una buena literatura, obra de cine, concierto clásico, entre otras expresiones, tienen un efecto positivo en nuestra forma de ser.

Creo que muchas personas están optando por el facilismo, ya que a nadie le interesa leer los tratados políticos, sociales y económicos, ya nadie tiene esa postura crítica del mundo. Quizá hayamos logrado avanzar en el desarrollo económico, pero creo que a la vez nos descuidamos al dejar de lado el crecimiento de nuestro espíritu y mundo interior; la cultura del espectáculo, según nos dice, está adormeciendo y exponiendo a ciertos poderes políticos que se aprovechan y nos hunden en la pobreza. Es decir, la civilización del espectáculo nos está exponiendo a las obras de esos políticos payasos, que tanto daño han hecho a países latinoamericanos y que han hundido en la recesión a Europa. Interesante crítica de Vargas Llosa.

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Viernes 14 de agosto de 2026