El final de una era, el inicio de otra etapa
"Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad" Lao-Tsé(570 a.C.-490 a.C.) filósofo chino. Inicio con esta célebre frase debido a que hace prácticamente 18 meses recuerdo haber redactado un artículo sencillo de matiz socio-deportivo (publicado por el diario Panamá Américael 21-04-2012), con el afán de que nuestros ciudadanos, dirigentes o simpatizantes de los deportes, en especial del fútbol, reflexionáramos y corrigiésemos con tiempo los escollos o tareas pendientes históricamente encontradas, lo cual nos hubiera permitido casi con seguridad el festejar con alegría la primera clasificación de nuestro país a un mundial de fútbol, lo cual cito con mucha humildad y solo con el afán de reafirmar que: "Quien no conoce su historia está condenado a repetir sus errores".
Por demás estaría decir, que las críticas constructivas, aportes y cambios sugeridos por muchos conocedores, analistas, estrategas y hasta fanáticos versados, nunca fueron atendidas por ninguno de los actores encargados de desarrollar este proceso clasificatorio.
Las razones precisas de estas desatenciones frecuentes serán con seguridad un misterio, el cual y sin duda alguna le causará una afectación social mayor a nuestras prácticas deportivas de lo que estiman hoy sus dirigentes.
En este sentido, se debe comprender que la idea básica de los siguientes párrafos no es endilgar culpas o culpables directos, sino establecer interacciones comunicativas e imaginarios sociodeportivos que permitan construir espacios y acciones que brinden mejores resultados a mediano y largo plazo en cuanto al crecimiento futbolístico se refiere.
Si entendemos esto, de seguro apreciaremos con ecuanimidad las siguientes dificultades y problemas que se presentaron y que se deben corregir al instante o cada vez que se presenten:
1- El poco entendimiento de lo que representa el fútbol para los panameños y los fanáticos en el mundo actual. (saber que es una megatendencia de construcción de identidades).
2- La negación constante de la necesidad de asesoría estratégica en este proceso clasificatorio. (utilizar estrategas de profesión para superar obstáculos de planificación).
3- La falta de carácter en la toma de decisiones rápidas y complejas de los encopetados directivos de la Fepafut (realizar cambios a tiempo basados en las estadísticas no en ilusiones sin fundamentos).
4- La falta de coraje por parte de varios miembros de la prensa deportiva local, en cuanto a la exigencia de respuestas reales o resultados positivos. (dejar las complacencias y conformismos, despejar las dudas).
5- Un discurso teórico-práctico ególatra que claramente apuntala a la falta de humildad, a la poca reflexión, tecnicismo y axiología del director y su cuerpo técnico. (justipreciar metas y logros vs. resultados prometidos).
6- Incrementar los aportes privados y públicos en el desarrollo humano y profesional de los jugadores que representan a nuestro país (interprétese según su visión).
Entendamos que pasaron mínimo 18 meses de un proceso dinámico en el cual las mejoras no se dieron, por lo que los duros vaticinios de algunos entendidos se cumplieron, lo único que realmente mejoró mucho fue el apoyo de nuestra fanaticada y el gran aporte de los medios de comunicación a esta empresa de todos. La frustración, enojo y desánimo expresado por ciudadanos es entendible, ya que esperan o exigen la superación de los suyos.
Con la honestidad que caracteriza al buen ciudadano, debo decir que hubiera sido grato estar redactando un artículo cuasi- diferente, en el cual los errores metodológicamente anticipados hubieran sido nuestros. Pero las circunstancias fueron otras y la falta de visión dejó de manifiesto que lo obcecado, hermético y obtuso de algunos "semi-encumbrados" (dirigentes/técnicos) actuales nos llevaron a este final doloroso.
Dada la importancia del fútbol en nuestro país y en el mundo, se hacen necesarios análisis multidimensionales y multidisciplinarios que impliquen estudios serios y relevantes con la intención de llegar más allá. Solo nos falta agradecerle exclusiva y únicamente a los jugadores que dieron el 110% de sus capacidades, pero a más nadie, hasta que muchos comprendan la esencia de lo que decía el exfutbolista y exentrenador inglés Bill Shankly, de manera exagerada "Algunos creen que el fútbol es solo una cuestión de vida o muerte, pero es algo mucho más importante que eso".