El Gobierno y los medios de comunicación
La retención reciente de un periodista en el aeropuerto de Tocumen bajo el pretexto de problemas fiscales ha hecho sonar las alarmas. ¿Qué está pasando en Panamá? Sobre todo después de saber que la medida implicaba la contradictoria decisión de no permitirle salir del país y a la vez impedirle entrar. No se trataba de un narcotraficante, ni de un delincuente común, sino de un ciudadano con cédula de extranjería debidamente acreditada y con sus temas fiscales en regla, entonces ¿a qué se debió la medida que produjo la retención? Salvo los artículos de criticas al gobierno, nada más aparece como motivación para la acción oficial, lo que de ser así proyecta un sombrío panorama sobre las libertades cívicas y democráticas, las de información y expresión entre ellas. Sería lamentable que motivaciones ajenas a las legales estuvieran detrás de la retención del periodista, porque además de alertar sobre un evidente seguimiento, revela cierta incoherencia en los organismos encargados de estos menesteres, lo que produce una doble preocupación. No son pocos los casos lamentables en esta materia, originados en equivocaciones, metodologías incorrectas o en simples caprichos. La alarma ha sonado, para los ciudadanos y para el propio gobierno, porque resultaría una transgresión afectar en su labor a cualquier profesional, sin ninguna explicación o volviendo a viejos temas de seguridad.
