El gol tonto en Toronto
Volvió el fantasma que nos acosa en los últimos minutos de los partidos y Canadá nos marcó al minuto 77. Fue un gol tonto por la falta de concentración de Amílcar Henríquez y Jean Carlos Cedeño, que no hicieron lo más sencillo, pararse frente al balón para evitar el centro sorpresa.
Hasta en las birrias uno sabe que tiene que pararse frente al balón cuando el árbitro pita una falta en cualquier lugar de la cancha. Los dos defensores le dieron la espalda a la jugada y la astucia de los canadienses les dio el triunfo con un gol de Del Rosario.
Fue una lástima, porque hasta ese momento había una guerra estratégica entre los dos entrenadores. Dely apostaba por la ofensiva al ingresar a Armando Cooper para que acompañara a Blas Pérez y Luis Tejada, mientras que los locales plantaban hasta ocho hombres en la zona defensiva.
A Cooper, cuando tomaba el balón, lo salían a cubrir tres defensores y eso tiene una explicación, dada por el técnico de Canadá, que dijo tenerlo bien referenciado, e incluso, ya le tiene el antídoto por si Julio Dely lo mete de titular el próximo martes en el juego de vuelta en el Rommel Fernández.
Ya sabemos el estilo de juego basado en la marca férrea y el juego fuerte. La mejor arma contra eso es la velocidad y la habilidad, así lo demostró “Negrito” Quintero y desde luego Cooper a quienes, cuando tomaban el balón, los obligaban a cometer la falta para detenerlos.
El partido del martes, sin duda, será diferente y, sin temor a equivocarme, tendremos el control de la pelota. Sin embargo, hay que jugar con la cabeza fría, porque otro árbitro de pronto nos hubiese dejado sin un jugador. Tampoco hay que dormirse en la cancha, la concentración es crucial durante los 90 minutos de juego.
Otra jugada inocente nos costó también la derrota en Canadá. Recuerdo en una eliminatoria en 1996, el lateral izquierdo Jairzinho Serrano salvó una pelota que iba a salir y le quedó a un rival y nos marcaron el 3-1 en Edmonton.
