El gran legado de Desmond Tutu
El apartheid es el resultado de lo que fue en el siglo XX un fenómeno de segregación en Sudáfrica impulsado por los colonizadores en la región, como símbolo de una sucesión de discriminación política, económica, social, y racial. En resumen el apartheid no era más que un estado de segregación, al que se enfrentaron valientes hombres como Nelson Mandela y Desmond Tutu.
El reverendo Tutu es un clérigo pacifista que se retiró de la vida pública para disfrutar de su familia y de sus logros los cuales considero significativos, para la actuales y futuras generaciones, no solo del país del Arcoíris, sino de todo el mundo. Una historia llena de limitaciones, perseverancia, idealismo y logros es como se puede resumir la vida de este gran Nobel de la Paz, que nos hereda el sueño de un mundo mejor sin desigualdad, ni diferencias étnicas y claro manifiesto de una vida mejor.
Se dio a conocer a través de sus conferencias en las que denunciaba en un país dominado por el segrecionismo blanco, la grave situación de extrema pobreza, discriminación y de marcado racismo en que vivían los nativos africanos en su propia tierra, ese fue el comienzo de su lucha que en lo sucesivo sería su bandera para llevar a Sudáfrica a lo que es hoy un país donde lleva más de 15 años de democracia participativa, de tolerancia y demostración de convivencia pacífica y que acaba de celebrar uno de los más vistos y emblemáticos mundiales de fútbol.
Un hombre de mente sensata, que supo denunciar las atrocidades del apartheid, abogó sin claudicar por la reconciliación de todas las etnias de su país, además de denunciar constantemente no solo al gobierno minoritario de los blancos, por su política racista contra la mayoría de la población negra, sino que también sentenció en su debido momento a los grupos antiapartheid que llevaron a cabo hechos violentos inclusive terroristas contra el sistema.
Para mi como diplomático de carrera, una de su más emblemáticas sentencia de este dirigente pacifista africano fue cuando expresó: "Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor”, no podemos callar nuestras voces de protestas ante situaciones de violación de los derechos esenciales del hombre, como lo es su derecho a vivir en plena libertad, tanto individual como social, a no ser encarcelado ni condenado por pensar o discernir contra lo establecido, el usurpar muchas veces el vocablo de ser "neutrales" ante estos hechos nos convierte en cómplices directos de todos estos vejámenes que no deben existir en pleno siglo XXI.
*Secretario de Carrera Diplomática y Consular
