El gran parche de basura del pacífico
¿Sabías que existe una isla que es 18 veces más grande que Panamá y que está principalmente compuesta de plásticos? Bueno, en realidad son dos islas y en conjunto se conocen como El Gran Parche de Basura del Pacífico. Dichas islas fueron formadas gracias a una corriente de circulación oceánica cuyo radio es de cientos de kilómetros de diámetro y ha aglomerado la basura en dos partes conocidas como Los Grandes Parches de Basura del Oeste y del Este, que en conjunto son conocidos como El gran Parche de Basura del Pacífico.
Estos Parches son un peligro inminente al ecosistema. Por supuesto que el turismo se vería afectado, aunque esto es la menor de las preocupaciones si en un futuro no habrá agua limpia o bosques por preservar, o aves de belleza exótica por enjaular. Volviendo al punto, la ONU estima que, aproximadamente, cada 2.6 kilómetros cuadrados de océano posee 46,000 piezas de plástico. En otras áreas, la cantidad de plástico es seis veces mayor a la de plankton. Del total de plásticos producidos por año, el 10% para en los océanos, del cual el 70% se hunde eventualmente y también daña el suelo marino. El resto solo flota, y gracias a las corrientes oceánicas se acumula en puntos específicos del planeta.
El plástico al degradarse se convierte en pequeñas partículas de plástico llamadas lágrimas de sirenas. Existen animales que comen partículas (orgánicas) que están flotando en el océano y que confunden las lágrimas de sirena por comida. Las lágrimas se atoran en los filtros que ellos usan para capturar el alimento. En otros casos, los animales ingieren los grandes pedazos de plásticos y puede resultar en el bloqueo de su sistema digestivo. Las lágrimas de sirena también son capaces de acumular químicos.
El plástico también daña botes y otros equipos submarinos, ensucia las playas, y perjudica a los pescadores locales. Aquellos que viven cerca de las corrientes son los afectados de forma inmediata al recibir toneladas de basura anualmente. Las 19 islas de Hawái reciben cantidades masivas de plásticos. Algunas playas están cubiertas con una capa de 3 metros de basura, mientras que otras están cubiertas con arena de plástico (lágrimas de sirenas) que hacen imposible que puedan ser limpiadas.
Casi todos los expertos en el tema concuerdan en que esto es un problema que se debe manejar en tierra. De allí es de donde sale la basura y, por ende, allí debe manejarse apropiadamente. Ellos recomiendan incentivar a las personas a que reciclen, a que las compañías usen recipientes que sean biodegradables o reutilizables para empacar y, ante todo, educar al consumidor sobre el poder que ellos tienen para cambiar la situación.
Entre más personas entienden el problema, más personas se comprometen con la causa. Tú puedes cambiar la situación, no arrojes basura, sobre todo plástica, en la calle porque indudablemente va a dar a los océanos. Tus hijos y el mundo te lo agradecen.
Egresado de la universidad de Tokyo. Ph.D. en ingeniería