El IDAAN necesita agua...
Cualquiera diría que está deshidratado y que su corazón sufre a cada momento por los daños en sus tuberías o en sus plantas de producción.
Ahora su columna vertebral, que son los funcionarios, decidieron paralizar sus labores y extender su agonía.
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) vive una de sus peores crisis en muchos años(aunque siempre ha estado en crisis) y en el horizonte no parece haber respuestas a las miles de preguntas que existen.
Las culpas son compartidas, desde usuarios mala paga hasta un sistema operativo obsoleto que navega a la deriva entre cuentas morosas y equipos viejos.
El suministro de agua potable a la población no es negociable, simplemente es una prioridad que no se puede eludir o ignorar.
Aunque existen grupos radicales que salen a protestar cada vez que se menciona la palabra “reestructuración” es importante hacer una radiografía completa de todo la institución.
Se debe evaluar desde las direcciones hasta las cuadrillas de trabajo que reparan los daños en las calles. Las entregas de los recibos y los sistemas de facturación que se utilizan,
El agua potable que sale de las plantas potabilizadoras llega a los hogares de miles de personas que dependen de ese líquido para vivir.
No es un asunto político, menos un problema pasajero. Si el agua no llega a los grifos de la ciudadanía, todo peligra, desde la salud hasta la economía.
Los millones de dólares que se han invertido, en muchas ocasiones de forma irregular, parece que se han perdido con resultados poco positivos.
El agua potable debe estar por encima de cualquier macroproyecto. No importa si existen modernos edificios o un sistema de transporte de primer mundo, si el agua no llega, todo se convierte en un caos.
