El indio como sujeto y objeto de la historia americana
Es un hecho comprobado. Desde el llamado “descubrimiento” de América hace 522 años, no ha llegado a completarse la integración de los pueblos indígenas en las sociedades latinoamericanas. Todavía los indios continúan sin disfrutar de los mismos derechos porque no disponen de los medios jurídicos, ni económicos ni educativos básicos necesarios para ello.
LA TIERRA ES LA BASE DE IDENTIDAD DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS, PUESTO QUE PARA SUS CULTURAS LA TIERRA ES UN SER VIVO; LA VIDA DE TODOS LOS OTROS SERES VIVOS SE ORIGINA EN ELLA. Y ES POR ELLO POR LO QUE EL PUEBLO INDÍGENA ASUME SU RESPONSABILIDAD HUMANA HISTÓRICA EN LA DEFENSA DE LA UNIDAD HOMBRE-NATURALEZA.
La conmemoración y reuniones que tuvieron lugar con motivo del V Centenario en el año 1992 provocó un cierto cambio en la valoración de las culturas indígenas: por un lado, se aceleró el proceso de la búsqueda de identidad debido a un interés más intenso que profundiza en el recorrido histórico y en el presente por parte de los indígenas mismos; por el otro, por primera vez en la historia latinoamericana, un público más amplio hasta mundial llegó a conocer y a reconocer la situación de los pueblos autóctonos que viven en América Latina.
Digno de reconocimiento a la Asociación Alemana de Investigaciones sobre América Latina por retomar los nuevos impulsos dados por diferentes lados para organizar un simposio en el cual se analizara con cierta distancia temporal la situación de los indígenas como “sujeto y objeto de la historia latinoamericana”. Este evento se llevó a cabo del 25 al 28 de octubre de 1995, y tuvo lugar en la Universidad Católica de Eichstatt, Alemania. Participaron en este simposio más de 40 ponentes y unas 70 personas interesadas por el tema, provenientes de Alemania y del extranjero. Se trató de un evento interdisciplinario, a cuyo éxito contribuyeron no solamente científicos de diferentes disciplinas, sino también representantes de varios pueblos indígenas.
El carácter interdisciplinario del congreso fue planteado por los organizadores con el fin de analizar los problemas y discontinuidades provocadas por el cambio del objeto al sujeto desde diferentes perspectivas. Solo si el lingüista, antropólogo o sociólogo conoce el punto de vista del politólogo, historiador o geógrafo, si uno se interesa por la investigación del otro, todos juntos pueden entender la temática en su profunda dimensión. En cuanto a su extensión temporal, el congreso trataba de cubrir todas las épocas diferentes desde el “descubrimiento” del indio hasta su actual transformación en sujeto.
Se presentaron y discutieron temas sobre la cosmovisión indígena y sus visiones del tiempo y el espacio, desde la época colonial hasta la actualidad. No se trataba de idealizar las formas vivenciales de las antiguas culturas indígenas, sino al contrario, de ver las culturas actuales desde un punto de vista histórico, pero diferenciando claramente pasado y presente. Como todas las culturas existentes en el mundo, también las indígenas están viviendo un constante cambio, provocado por la continua disputa del hombre con su medioambiente, así como con otras culturas. Se analizó, de igual manera, la situación de las poblaciones indígenas en su proceso hacia la modernidad, cuyo modelo es el mundo industrializado. Entre otras cuestiones se trató sobre la destrucción de ambientes vitales y de sistemas ecológicos, siendo discutidas tanto las consecuencias de dicho proceso para la población originaria como la planificación de un desarrollo fructífero, en cuanto a sus formas de vida.
Una cuestión importante quedó demostrada: que la tierra es la base de identidad de los pueblos indígenas, puesto que para sus culturas la tierra es un ser vivo; la vida de todos los otros seres vivos se origina en ella. Y es por ello por lo que el pueblo indígena asume su responsabilidad humana histórica en la defensa de la unidad hombre-naturaleza. Por lo tanto, los territorios son condición básica y primordial de vida para los pueblos indígenas.
El simposio se concentró sobre la perspectiva del indio como sujeto de la historia latinoamericana, un sujeto capaz de guiar de manera responsable y consciente su propio desarrollo, y hubo consenso entre los miembros de diferentes pueblos indígenas presentes en el simposio, los cuales firmaron una formal petición en la que exigieron que se aceptara al indio como sujeto y no solo como objeto de estudios, reclamando la valorización de su cultura, lengua y forma de vida como equivalentes a las occidentales.
Alemania merece reconocimiento por la realización de este simposio histórico. ¡Honrar honra!