El indio Juan Manuel
Mis palabras no ofendan al Presidente Juan Manuel Santos y a su encumbrada familia, pues, en Colombia, llamar “Indio (a)” a una persona, es la peor ofensa. Aún así, el Presidente, imitando(en Panamá también lo imitan) a Evo Morales, único Presidente Americano que hace honor a la raza de nuestro Continente, inició su mandato como Evo, sometiéndose a un ritual indígena que No es propio ni aceptado por su clase socio-política.
Los colombianos no han creído que lo ha hecho por respeto o humildad, sino por protagonismo político, es la crítica que se escucha. El pueblo colombiano No quiere más derramamiento de sangre sino soluciones a su cada año mayor pobreza y no tener que emigrar a ejercer oficios denigrantes.
Uribe deja todo lo social por resolver. En su empecinada guerra personal, olvidó al pueblo. Los guerrilleros, también son colombianos, tienen 60 años secuestrados en las penurias de la selva o en las mazmorras carcelarias. Llevan más tiempo allí que los saludables rescatados que ahora demandan al Estado colombiano. Ellos también tienen familia, como los “falsos positivos” y los asesinados por la violencia sectaria auspiciada por la elite tradicional de liberales y conservadores (“los mismos con las mismas”) desde la época del abuelo de Juan Manuel, el ex presidente Eduardo Santos (l938/l942) quien compró el periódico El Tiempo, creó la escuela de oficiales de la policía y convirtió a Colombia en el primer país Latino Americano en respaldar a EE.UU. en la guerra contra el Eje en l941, como también firmó el “Tratado de no Agresión” entre Colombia y Venezuela (Abril 5 de l941) conocido como el “Tratado Santos-López Contreras. Firmará el 2º Juan Manuel con Hugo Chávez?, pues Santos también tiene formación militar (naval). ¿Cómo actuará, ahora como Presidente, frente a los retos de este país empobrecido en conflicto con sus vecinos y con bases militares de su entrañable socio del norte?
El Indio Juan Manuel, como ahora lo llaman, tiene la oportunidad de gobernar, como dijo en campaña “por la unidad nacional” que espera este sufrido y laborioso pueblo.
No los defraude como sus antecesores, señor Presidente Juan Manuel Santos. Demuestre que no hizo el ridículo en la ceremonia indígena de Santa Marta. Los espíritus de los muertos y 45 millones de colombianos, así lo esperan.
