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El infierno de la drogadicción

Por: Redacción 19/09/2015

La droga es una plaga terrible que está dañando a nuestra sociedad. Se le considera promotora de muertes, actos de delincuencia y desintegración familiar. La drogadicción no respeta edades, sexo ni posición social, y los jóvenes son los más vulnerables. Lamentablemente, gente sin escrúpulos está aprovechando para enriquecerse con este diabólico comercio, que tiene las más grandes redes de mafiosos y hampones a nivel mundial.

El consumo de drogas puede empezar en una fiesta, donde por diversión, broma o para no quedar mal con los amigos, un joven fuma marihuana. Después comienza a sentir deseos de seguir consumiendo. Con el tiempo, el efecto que surte la marihuana no es suficiente, empieza a utilizar otras drogas más fuertes como la cocaína y poco a poco aumenta la ansiedad en su cuerpo por consumirla. El joven cae así irremediablemente en el abismo de la drogadicción.

Los jóvenes que caen en eso no pueden vivir sin la droga, ya que experimentan alucinaciones y problemas fisiológicos y mentales cuando no la consumen. Se sienten bien mientras dura el efecto, pero cuando se desvanece, sufren malestar e intranquilidad y necesitan consumir más para calmarse.

Es un verdadero tormento ser adicto a las drogas y no es nada fácil regenerarse. Hay que internarse en una clínica para tratamiento médico y psiquiátrico. El periodo de desintoxicación es largo, difícil, penoso y no todos triunfan. Durante este periodo se experimentan reacciones severas como sudoración copiosa, temblores y alucinaciones y muchas veces se les tienen que sujetar hasta que se calmen. Algunos se recuperan, pero en poco tiempo vuelven a consumirla. Ciertamente, vivir en la drogadicción es vivir en un verdadero infierno.

Donde hay un drogadicto, hay una familia que sufre, una madre que llora y un hogar que se va desmoronando. La droga envenena, crea un mundo ficticio que aliena y hace perder contacto con la realidad y el propio ser, destruye al ser humano y es un pecado contra Dios porque al destruir el cuerpo ofenden al que lo creó.

Muchachos, tengan mucho cuidado. Tomen conciencia del problema y nunca consuman drogas, aunque se burlen de ustedes, porque es un callejón sin salida. Hablen con sus amigos que puedan tener ese problema y aconséjenles que acudan a la Cruz Blanca o Narcóticos Anónimos. Estas organizaciones las dirigen muchas veces personas que han sufrido en carne propia los estragos de las drogas, se han liberado y ahora ayudan a otros para que la dejen. Además, pídanle mucho a Dios que los proteja de este terrible mal que está afectando nuestro país.

Cristo te ama y con Él podrás vencer cualquier situación difícil que se te presente en la vida. Comienza ahora mismo porque con la gracia, el poder y la fuerza de Dios todavía estás a tiempo para cambiar y despojarte de esa enfermedad de la adicción a la droga. Con Cristo puedes vencer porque con Él todo es posible. Recuerda que con Dios... ¡tú eres invencible!

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Viernes 31 de julio de 2026

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