El inicio de una campaña política
Prácticamente, hemos dado por iniciada la campaña política que terminará con las elecciones de 2014 y quiero expresar algunas consideraciones que, tal vez, algunos de ustedes mis lectores no estén de acuerdo o tal vez sí. Vivimos en un país que creemos avanzado, en democracia que, como he dicho en otras ocasiones, todavía no está muy consolidada, pero que es democracia al fin y a nuestra manera. Ya vivimos tiempos de dictadura militar que fue bastante dura y muy larga. Por momentos creíamos que no finalizaría jamás, pero que Dios nos ayudó, nos orientó y nos dio valentía para luchar para que cayeran los tiranos de entonces. Llegamos a la democracia que supo ser llevada por su primer presidente y gracias a él hemos podido prolongarla a través de 25 años.
Aunque para algunos panameños esta campaña pareciera presentarse con matices de violencia y similar a la de 1968, no estoy muy convencida de esto porque tengo la convicción de que hemos madurado lo suficiente para evitar confrontaciones que permitan esa violencia inconveniente para todo mundo.
La mayoría de los panameños deseamos estar tranquilos y dispuestos a no permitir que se opaquen estos meses que faltan para las elecciones. La situación económica del país es diferente, hay una gran oferta de trabajo para que muchos panameños vivan en mejores condiciones; repito, luego de 25 años de democracia, algo hemos madurado como para saber qué nos conviene hacer sin llevar las de perder con insultos y malas frases que hieran al adversario por el solo hecho de maldecir.
El hecho de que alguna unidad haya hablado públicamente de tiros en las próximas elecciones no quiere decir que los panameños pensantes lo aprobemos. Si bien es cierto que junto a él estaba sentado un candidato presidencial y que no se levantó para abandonar el recinto y pareciera que estaba de acuerdo con lo dicho, estoy segura de que fue algo tan intempestivo que no le dio tiempo a reaccionar como debía, pero estoy segura de que después de abandonar el lugar, ha recapacitado y pensado no estar de acuerdo con la expresión de dicha unidad.
LUEGO DE 25 AÑOS DE DEMOCRACIA, ALGO HEMOS MADURADO COMO PARA SABER QUÉ NOS CONVIENE HACER SIN LLEVAR LAS DE PERDER CON INSULTOS Y MALAS FRASES..
Si observamos detenidamente, tampoco fue apoyado por sus compañeros sindicalistas y de partido porque no se han expresado al respecto. Esto nos indica que la seriedad abunda en esos sectores y que están en condiciones de sopesar la situación y la conveniencia de mantener el equilibrio y el raciocinio.
Ante este comportamiento, me siento más tranquila porque creo que la mayoría de nosotros no deseamos la violencia en esta campaña política. Claro que también dependerá de los candidatos, no solo los presidenciales, sino también los de diputados, alcaldes y representantes. Recordemos que en política, los candidatos son los que tienen un liderazgo o, por lo menos, un control de las masas aunque sea en pequeñas cantidades y estos no han dado muestra de querer violencia ni insultos. Si esos candidatos logran controlar a los votantes, podemos estar seguros de que tendremos una campaña tranquila. Fíjense que, después de lo dicho por esa unidad disgregadora, nadie lo ha acompañado a expresarse en igual forma y esto me agrada porque da la impresión de que hemos madurado lo suficiente como para comportarnos como país de personas adelantadas y seguras de lo que quieren.
Lógicamente, que los adversarios dirán cualquier cosita de los demás con tal de restarles votos. Pero eso es lógico que suceda. Que si un candidato no cumple con la manera de hablar y cosas por el estilo, eso no me preocupa. Lo malo es inmiscuirse en la vida privada de los adversarios y de sus familiares.
Los tres candidatos presidenciales tienen suficiente formación moral y familiar para comportarse correctamente y no permitir que alguien se salga de las casillas. Hago un llamado a todos los candidatos a tener ese control de que hablaba, de sentirse seguros de sí mismos y de sentir que el país está primero que cualquier deseo de insultar porque si repite este gobierno, continuarán los programas positivos y si gana la oposición, estoy segura de que los seguirán también por el bien del país y los panameños.
Pongamos de nuestra parte y comportémonos como Dios manda con respeto, con seriedad, equilibrio, cultura y madurez para llevar a buen término la campaña política.