El jefe tóxico
Un jefe tóxico, según el investigador sobre temas laborales, Iñaki Piñuel Zabal, provoca un clima negativo en el ambiente de trabajo, que afecta el bienestar y rendimiento de los empleados en la organización.
Por su parte Kenneth Nowack, psicólogo norteamericano experto en sistemas de evaluación del desempeño de los trabajadores y una eminencia mundial en el tema de la inteligencia emocional, dice que los jefes influyen en la ansiedad, la salud fÃsica y mental, el bienestar o malestar, los niveles de estrés y el sÃndrome de Burnout (o profesional quemado) que padecen los trabajadores.
Nowack a través de sus estudios ha precisado que empleados bajo las instrucciones de jefes con mayor inteligencia emocional, tienen resultados efectivos de productividad y mejor salud que los que están bajo las órdenes de una persona mediocre, que puede provocar más estrés, hipertensión arterial, riesgos al miocardio; además de problemas sociales colaterales en la vida del trabajador.
Unos 41 millones de europeos sufren de estrés laboral provocado por jefes tóxicos, mientras que en Estados Unidos se han incrementado en un 15% las solicitudes de los trabajadores en programas de ayuda psicológica laboral.
Otras organizaciones como la Gallup, ha determinado que un grupo de trabajadores mal dirigidos será 50% menos productivo y 44% menos beneficioso para la entidad, y señala que los âjefes tóxicosâ promueven la pérdida de talento humano para la empresa, y el factor de riesgo psicosocial que es el acoso psicológico en el trabajo.
Piñuel señala que un acosador (a) se refleja de manera habitual a través de gritos, asigna tareas en tiempos que no se pueden cumplir; sobrecarga de trabajo; amenaza continuamente; le quita áreas de responsabilidad claves; asigna tareas rutinarias, sin interés o sin trabajos que realizar.
Gonzalo Delgado Quintero
Periodista.
