El juramento Hipocrático a prueba de fuego…
Esta semana hay elecciones generales en la primera casa de estudios.
No obstante, la escogencia se ve empañada por la renuncia de algunos profesores que decidieron retirarse porque profesores ajenos a su cátedra procedieron a revaluar a ciertos estudiantes que no aprobaron el curso.
La facultad de medicina tiene 55 años de haberse fundado, y uno de los profesores que abandonó el curso tiene 45 años de ser profesor. La gran mayoría de los estudiantes de esta facultad han pasado el curso de dermatología y muchos afirman que la exigencia académica ha sido importante en su base científica y en la práctica.
El procedimiento efectuado de no reconocer o poner un examen adicional a los estudiantes que reprobaron es una irregularidad, pues se sabe, que los estudiantes en cuestión fueron evaluados con solo unas páginas de un libro distinto al material que se dictó en el curso. Es decir, el material del examen no fue recomendado ni se hizo siquiera con la presencia de un dermatólogo. ¿Se imagina usted cómo debe sentirse el estudiantado que hizo el mismo curso que los que fueron aprobados de esta forma? ¿Es éste un estímulo para el alumnado? Peor aún, lo recién ocurrido muestra un completo relajamiento en la actividad académica y de las normas de la facultad de medicina. La deteriora por completo.
¿Porqué debe haber fueros o privilegios con este grupo de estudiantes? Se trata de una de las facultades que sobrevivía en su pensum académico frente a otras facultades de medicina del país, ya que su exigencia académica era superior al resto. No obstante, la experiencia en dermatología se repitió también en cardiología, Neuro Anatomía y Parasitología donde algunos profesores se han visto presionados a rebajar el nivel académico y aprobar estudiantes que no han cumplido con los requisitos básicos. En el primer caso dos profesores renunciaron al curso por éstas mismas razones. La Universidad de Panamá está rankeada a nivel mundial en el sitio 5021, en una lista de doce mil centros de estudio, antes se encuentran la Nacional de Colombia (426), la de Guadalajara (550) por citar algunos ejemplos.
Con este tipo de actuaciones donde prevaleciera el poder, la política o el bien de pocos, mermamos toda posibilidad de ascender académicamente. No solo eso, privamos a las futuras y actuales generaciones de medirse internacionalmente con sus pares, de lograr mejores puestos de trabajo, o lo que es peor, en temas sensitivos como la salud, ponemos en riesgo la salud de nuestra población.
Periodista.
