El lado humano de mi trastorno
Los trastornos del aprendizaje son un obstáculo para aprender, sin embargo, suelen ser compensados con ciertos talentos que posee el que los padece. En este mundo tan informatizado en el cual vivimos, si ingresas la frase "trastorno de aprendizaje" en una página electrónica, saldrá que es una incapacidad persistente, inesperada y específica para adquirir de forma eficiente habilidades académicas (tales como la lectura, escritura, otras), y se da a pesar de tener una inteligencia normal.
Sin embargo, no quiero repetir estas mismas definiciones científicas que encontramos en el internet sobre los trastornos de aprendizaje, los cuales son diversos, con nombres poco convencionales, por ejemplo dislexia, disgrafía, dispraxia, discalculia y otros.
Mi objetivo es llevar a la reflexión sobre la gran necesidad que tienen los niños o jóvenes en edad escolar que presentan estos problemas o se sospecha que presentan ciertas características, como la dificultad para resolver problemas matemáticos o la dificultad para comprender un texto y recordar lo leído.
En muchas ocasiones, se ha detallado todo lo relacionado a darle una explicación del trastorno que presenta el niño o el adolescente, también a brindarle una intervención para que el niño o adolescente pueda llevar su condición de forma adecuada y mejorar en su rendimiento escolar; no digo que esto no sea importante, es sumamente importante.
Pero alguna vez se han preguntado ¿cómo se siente un niño o un joven con algún trastorno de aprendizaje? o ¿qué experimenta un niño o joven con trastorno de aprendizaje? Existe un pequeño ejercicio para experimentar cómo se siente una persona con una incapacidad para escribir alguna palabra, número o frase.
Ahora, realice este pequeño ejercicio: en la parte central de un tablero, haga una curva en forma de zigzag, luego usted tendrá que volverse de espaldas y solo mirar por un espejo para tratar de pasar la línea en zigzag con un marcador hasta el final de la misma; muchas personas han intentado este ejercicio y no lo han logrado, ya que resulta muy difícil y frustrante poder observar por un espejo y escribir, debido a que no es lo común.
Esto es lo que perciben diversos niños y jóvenes con este tipo de problema, además, tienen mucha dificultad para aprender ciertas cosas, por lo tanto, se sienten frustrados, enojados y deprimidos; aunado a esto, los niños y jóvenes con trastorno de aprendizaje presentan una baja autoestima debido a las frecuentes burlas realizadas por sus pares y los castigos por parte de sus maestros al no ejecutar las tareas apropiadamente.
Los niños y jóvenes que presentan estos trastornos a menudo saben muy bien lo que quieren decir, escribir y hacer, pero se les dificulta lograr sus metas. También es importante destacar que muchos de estos niños y jóvenes presentan una creatividad admirable, algunos tienen gran capacidad para trabajar en equipo, otros magnífica habilidad para liderar, es decir, tienen una parte humana que los hace compensar estos problemas de aprendizaje.
Independiente de las capacidades excepcionales que pueden llegar a tener algunos niños o jóvenes con algún trastorno de aprendizaje, lo importante es que tengan una motivación para llegar a aprender, y solo se logra cuando los adultos que están a su alrededor descubren sus cualidades humanas, tales como la responsabilidad, empatía y honradez, entre otras.
Pues, ya lo sabe, cada vez que usted escuche hablar de algún niño o joven con trastorno del aprendizaje, no piense en el nombre de dicho trastorno, sino en las cualidades que ese niño o adolescente pueda tener para poder superar dicho obstáculo y a la vez logre obtener un aprendizaje significativo en su vida escolar.
Psicóloga