El liderazgo en una organización
Hoy quiero compartir algunos puntos que seguramente has escuchado, pero que pocas veces ponemos en práctica sobre todo por estar inmersos en el día a día, es por ello que te invito a hacer un alto y reflexionar un poco acerca de algunas
cualidades indispensables que debemos tener si queremos liderar nuestra organización.
Según Bernard Montgomery “el liderazgo es la capacidad y voluntad de conducir a hombres y mujeres a un propósito común y a un carácter que inspire confianza”, ¿cuántas veces se queja usted porque su equipo no comprende la estrategia de la organización? Quizá deba usted revisar cómo le está compartiendo el mensaje a su organización y escuchar retroalimentación de las personas más cercanas y con poder de toma de decisiones.
Si bien es cierto, no todos contamos con las aptitudes idóneas para desarrollar un puesto, sí contamos con el control de nuestro carácter el cual se va creando a medida que tomamos o no decisiones, confrontar situaciones difíciles o simplemente pasar de largo, estas actitudes nos formarán como individuos e impactarán en nuestra organización.
Dice John C. Maxwell en su libro “Las 21 Cualidades Indispensables de un Líder” que para mejorar tu carácter debes buscar las grietas, pasar un tiempo reflexionando sobre las principales áreas de tu vida, (trabajo, familia, matrimonio, etc.) e identificar cualquier aspecto que hayas pasado por alto o que no hayas cumplido con la gente, si te es posible anota cada caso que puedas recordar durante los últimos dos meses.
Ahora busca si sigues algún patrón en especial de cómo resolver cualquier situación de las áreas de tu vida y quizá encuentres que existen fortalezas y debilidades, si las logras encontrar, podrás determinar o diagnosticar algunos asuntos del carácter.
Por supuesto, lo hecho hecho está, corregir o “reparar” el carácter no es sencillo, primeramente deberás enfrentar tus defectos, reconocerlos y si es necesario disculparte, es probable que tengas que asumir algunas consecuencias de tus acciones, sin embargo, esto te servirá para poder empezar con una visión más clara y sin tantos “fantasmas” en el camino.
Empezar de cero es quizá una de las frases más trilladas en cualquier tipo de relación, ya sea personal, comercial, o profesional; sin embargo, es de suma importancia el reconstruirse y monitorear para que aquellas actitudes que nos afectaron en nuestras relaciones cada vez surjan en menor escala y que a mediano plazo las fortalezas sobrepasen las áreas de oportunidad que en cada una de las actitudes mostradas por un carácter débil o mal formado nos ocasionaron situaciones que afectaron nuestro día a día.
Una vez que estás convencido de ello, va a ser mucho más sencillo que el enfoque de las cosas cambie de forma inmediata, muchas veces nos centramos en nosotros mismos y nos olvidamos que la interacción con los demás es lo que nos permite desarrollarnos, el escuchar a los demás nos abre una gama de alternativas para solución de problemas y más aún genera un interés legítimo por los que trabajan con nosotros.
¿Cuántas veces nos preocupamos por hacer bien las cosas a la primera? En la mayoría de las empresas se dice que “no tenemos una segunda oportunidad de causar una buena impresión” y cuántos en realidad comulgamos con esta aseveración. En ocasiones me sorprende ver las Misiones, Visiones y Valores que muchas empresas tienen colgadas en las paredes de sus instalaciones y en la gran mayoría son simplemente artículos complementarios de la decoración de las oficinas, ya que difícilmente el personal que ahí labora las predica, las vive y las siente, haga el ejercicio y se dará cuenta de que su empresa está cerca de sufrir esta misma “enfermedad”. Es más, intente en este momento recordar su visión, misión y valores y seguramente se dará cuenta de que es momento de hacer una revisión de su contenido e invitar a su equipo de trabajo a reformular cada una de los objetivos que ahí se plasmaron, de esa forma, el equipo será responsable de llevarla a cabo y no la Junta Directiva de imponerla.
Los tiempos han cambiado, las empresas son ágiles y el personal es creyente de ejemplos vivientes, donde el líder muestra el camino, reconoce, recapacita y busca alternativas de crecimiento, no solo para él, sino para el resto de su organización.
Mañana lunes, que vuelva a su empresa, tome unos minutos antes de volver a su rutinaria vida en la empresa, recorra sus pasillos de una forma distinta, estreche la mano de sus colaboradores y dele los buenos días, si le es posible, pregunte por las actividades que hicieron el fin de semana y si todo está bien por casa, si usted siente que su personal se sorprende es seguramente porque usted no lo hace muy seguido y quizá las respuestas sean cortas o muy reservadas, esta es la clara indicación de que usted necesita estar más cerca de su equipo, revise qué debe hacer para corregirlo, si al contrario su personal responde cálidamente y con detalles, lo felicito, usted es un líder cercano a su personal, tenga la seguridad que lo apreciarán y lo seguirán. Recuerde que los líderes son creados por la gente.