El lujo de estudiar
La noticia corrió como pólvora entre miles de padres de familia que hacen un esfuerzo monumental para mandar a sus hijos a colegios y escuelas particulares.
Las anualidades y tarifas de inscripción se ajustarán al alza para el 2012. En algunos casos, los incrementos serán hasta de 50%.
De seguro, la economía de muchas familias sufrirá los embates de esta decisión, amparada en los costos de la energía eléctrica y los incrementos en los gastos de operación.
Los efectos que traerán estos ajustes sobre el sistema educativo panameño serán inmediatos. Seguramente, muchos padres de familia deberán sentarse con lápiz y papel a sacar sus cuentas.
Algunos decidirán recortar otros gastos para suplir las cuotas escolares. Otros, simplemente sacarán a sus hijos del sistema particular y los enviarán directo y sin escala a los colegios o escuelas públicas.
La educación es el motor del desarrollo a mediano y largo plazo. Se estima que 5.5% de la población panameña todavía tiene problemas de analfabetismo.
Los centros educativos particulares suplen gran parte de las carencias del sistema público, por lo que muchos padres hasta se endeudan para garantizarles una mejor educación a sus hijos.
A pesar de que los distintos gobiernos invierten gran parte de sus recursos en educación, todavía sigue padeciendo los mismos males. El año pasado se destinó más de 15% del gasto público a la educación.
Al ser un mercado de libre oferta y demanda, solo el Ministerio de Educación puede presionar para reducir las alzas.
Por ahora, los incrementos se mantienen, dejando sin alternativas a los padres de familia y de paso, abriendo la puerta para que el sistema público se recargue.
