El medio geográfico está en peligro
Profesor de Geografía en la Facultad de Humanidades de la UP
Todos los seres vivos afectan de una manera u otra el área en donde se desenvuelven, en el caso de los animales, dicho efecto es mínimo, pues estos han vivido sobre la superficie de la tierra en armonía con el resto de la naturaleza desde que fueron creados.
De todas las especies que hay en la Tierra, solamente el ser humano ha sido capaz de afectar sustancialmente los elementos del ambiente geográfico.
Pero si miramos retrospectivamente la historia del hombre, observamos que desde sus primeros pasos sobre el planeta, utilizó el fuego para destruir el bosque y favorecer las labores agrícolas, actividad que junto con el crecimiento de las ciudades, es responsable de la desaparición de gran parte de las selvas tropicales de las bajas latitudes.
Al respecto, cabe señalar, que en todo el mundo y en la historia del mismo, las prácticas agrícolas, ganaderas e industriales, junto al manejo y extracción de metales tóxicos, han afectado en diferentes escalas, la cobertura vegetal, así como los suelos y la calidad del agua. La importancia de la vegetación es fundamental, pues a ella le debemos gran parte del equilibrio del clima en el planeta por miles de años.
Las dificultades ambientales que tanto nos preocupan, en un grado jamás experimentado por la humanidad, son el resultado principalmente de la industrialización potenciada con la ayuda de una novedosa tecnología que multiplica la afectación del hombre sobre el medio.
Estudios y análisis sobre los problemas ambientales nos sugieren que, para poder enfrentar este desafío a la existencia del hombre, es necesaria la colaboración de las ciencias sociales y naturales, lo que permitirá tratar de manera eficaz el problema. Los secretos del conocimiento biológico, físico y sociocultural en los diversos espacios regionales son, en conclusión, el marco conceptual donde se desarrolla el problema ambiental. Sin embargo, unido a todos estos conocimientos científicos, está también la responsabilidad ética y moral que nos corresponde como individuos causantes del deterioro progresivo de nuestro entorno, la educación de todas las personas se hace necesaria sobre la conciencia de proteger el planeta o enfrentarse a la extinción o a una selectiva migración interplanetaria. Si bien es cierto que requerimos aplicar los avances tecnológicos en el desarrollo, hay que sustentar el mismo de manera que no represente un peligro de destrucción.
Tenemos un deber irreverenciable con las futuras generaciones, hay que devolver al mundo el equilibrio que le hemos arrebatado y, de no ser posible por el grave daño que hemos causado, por lo menos, salvar el patrimonio que nos queda y restaurar lo que podamos de la herencia que recibimos de nuestros antepasados, la cual legaremos a nuestros nietos. Hay que hacer obligatorio la enseñanza de la educación ambiental y del reciclaje en las escuelas, además utilizar los medios de comunicación para promover la conservación del medioambiente como una responsabilidad que tenemos todos los habitantes de la llamada “aldea global”.