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El miedo escénico

Por: Redacción 28/02/2017

El miedo escénico es el temor de hablar en público o glosofobia. Lo cierto es que sea cual sea el nombre que le demos, lo que no varía son los síntomas de una persona al estar expuesta a hablar en público. En un caso leve, la persona simplemente se siente preocupada por la idea de hablar en público; pero en casos más graves, se pueden sentir síntomas físicos como parte de una respuesta del cuerpo al estrés.

Los síntomas más específicos se dividen en tres categorías: físicos, verbales y no verbales. Entre los síntomas físicos del miedo escénico está la respiración acelerada, la sudoración, tensión corporal, urgencia urinaria, malestar estomacal, dolor de cabeza, sequedad de la boca, rubor facial, escalofríos y náuseas.

Los síntomas verbales incluyen voz tensa, o reducción del volumen, repetición de muletillas como "aaah" y "ehhh". Algunos pueden tartamudear inducidos por el estrés solo cuando hablan en público.

En cuanto a las respuestas no verbales suelen incluir fallas de memoria, pensamientos pesimistas, confusión de ideas, fallas en la concentración, autoexigencia y estados emotivos como temor al rechazo, al error, al fracaso y al ridículo.

Las causas de este trastorno, aunque muchas veces son desconocidas, pueden atribuirse a un trauma en edad temprana, o bien a una serie de creencias formadas en la infancia relacionadas con el habla (por ejemplo, lo que yo tengo que decir no es importante) y que tienen que ver con la competencia, el fracaso o la fuerte crítica negativa que se tuviera en la infancia.

Es bueno encontrar por qué tenemos este miedo, investigar su raíz para que la desconexión de él sea completa y podamos liberarnos de la situación.

El miedo escénico se compone principalmente de un profundo miedo a que el mundo te rechace. Y el miedo al rechazo surge como consecuencia a dar valor a los juicios, opiniones, evaluaciones y comparaciones de las otras personas sobre ti. En la misma medida en que das valor a esta programación mental juzgadora, sentirás que el juicio de los demás sobre ti mismo tiene el poder de cambiar lo que eres. La consecuencia emocional es un profundo miedo: tu identidad está en juego en cualquier exposición a un grupo.

La aceptación está irremediablemente unida a la aceptación de la vida tal como es, la aceptación del mundo, de tu entorno, de este momento y sobre todo, de las personas que están en tu vida incluyéndote muy amablemente a ti mismo.

¿Cuál es la solución? "Ignorar el miedo", esto no es lo que lo soluciona, es solo una señal de alerta de nuestro cuerpo, lo que se requiere para solucionar el miedo escénico es ponerle atención.

Para solucionar aquello que nos pasa es necesario trabajar, y lo ideal entonces sería poder lograr conexiones positivas que logren disparar en nosotros estados de control, de tranquilidad y de serenidad en vez de aquellos de angustia, miedo y tensión que se nos presentan.

También es bueno encontrar por qué tenemos este miedo, investigar su raíz para que la desconexión de él sea completa y podamos liberarnos de la situación.

Si no puedes solo, busca apoyo profesional, existen diversas técnicas que te podrán ayudar a superar el miedo escénico. No te mereces vivir la vida con miedo, solo tú tienes el poder de cambiar, atrévete a superar aquello que no te deja ser libre y tener paz.

Estudiante de Psicología

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Miércoles 15 de julio de 2026