default

El misterio público del Ministerio Público


Contralor alertó corrupción en la administración Torrijos (Redacción/ PaDigital).
El ex contralor Dani Kuzniecky informó en forma anticipada a la Embajada de EE.UU. de su renuncia, advirtiendo que los niveles de corrupción en la administración de Martín Torrijos no habían disminuido. El ex contralor dijo sentirse “frustrado” por el casi nulo apoyo que Torrijos le estaba dando para combatir la corrupción y agregó que el ex mandatario ignoró los planes que le presentó para combatir los casos de coimas y sobornos en el Gobierno.

¿A todo esto qué hacia la Procuraduría General de la Nación? Dice la Constitución Nacional:

Artículo 220. Son atribuciones del Ministerio Público: 1. Defender los intereses del Estado o del Municipio. 2. Promover el cumplimiento o ejecución de las Leyes, sentencias judiciales y disposiciones administrativas. 3. Vigilar la conducta oficial de los funcionarios públicos y cuidar que todos desempeñen cumplidamente sus deberes. 4. Perseguir los delitos y contravenciones de disposiciones constitucionales o legales. 5. Servir de consejeros jurídicos a los funcionarios administrativos. 6. Ejercer las demás funciones que determine la Ley.

Pregúntense lectores ¿cuántos procuradores generales de la Nación han cumplido, fielmente, con la disposición señalada? Por gusto molestarse. Los que dicen saber, tendrían pesadillas de atreverse a pensar en alguno.

El Ministerio Público, particularmente la Procuraduría General de la Nación, ha sido una fuente de venta de influencias, manejos oscuros que nunca se esclarecen y un ancho y profundo hueco negro, donde las pruebas se convierten en juguete de quienes las administran, para su propio beneficio.

El nombramiento por 10 años, solo sirve para brindarle protección a la corruptela. La reforma constitucional debe reducir al periodo a 5 años, o al periodo presidencial recomendado: solo 4 años, con una sola potencial reelección.

No es tan curioso que cada funcionario señalado o acusado, en dicha institución, salga como abejita africanizada con amenazas vedadas por los medios de comunicación. ¿Será que no entienden que el conocer la corruptela y callarla, cuando no corresponde, no les hace tan inocentes? Tres poderes del Estado marchan dentro de la polémica. ¿Qué debemos esperar? ¡Podar un poco la corrupción! Lograr más es lo deseable. ¿Será posible Panamá? La memoria de la ciudadanía es corta. Me asombran las voces acusatorias singularizadas. ¿Amnesia total? Que Dios los tome confesados.

Abogado.