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El modelo económico panameño

Por: Redacción 04/12/2013

Anthony González /Estudiante de Lic. en Economía (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Durante los últimos años se ha desatado en el país el famoso boom económico del que muchos han sido beneficiados. Por todas partes hay proyectos de construcción en desarrollo.

En los próximos años se nos promete un metro en la ciudad y un canal ampliado, además de todos los proyectos que ya han sido realizados.

Pero ¿existe algún modelo económico y social para los siguientes años? ¿Hemos creado algún plan de Estado con metas claras y eficientes? ¿Hemos pensado en el futuro concreto de esta generación y las generaciones siguientes?

Descubramos lo que hace muchos años pusieron en práctica países como Japón, Corea del Sur y Singapur. A mediados del siglo pasado, la mayoría de estos países estaban completamente devastados. Corea del Sur, producto de la Guerra de Corea; Japón debido a su fracaso en la Segunda Guerra Mundial, y Singapur que tuvo que vivir la invasión japonesa.

En la práctica, la calidad de vida de un panameño en esa época era similar o superior a la de los países mencionados. Para tener una idea, en 1960 la renta per cápita de un japonés era de $479, la de un singapurense era de $395, la de un surcoreano era de $155. Mientras, la de un panameño era de $368.

Al comparar los números, es evidente que teníamos casi la misma distancia del desarrollo que estos países. Pero en 2010, mientras que un japonés promedio producía $42,917, un singapurense $45,639 y un surcoreano $20,450, apenas un panameño producía $7,671.

Cabe destacar algo importante, estos países carecen de recursos naturales. Singapur no tiene yacimientos de petróleo; sin embargo, posee una de las más grandes refinerías de petróleo en el mundo. Ni Japón ni Corea del Sur inventaron la televisión, el teléfono, las computadoras o el automóvil, pero son los dueños de Mitsubishi, Toshiba, Samsung, Hyundai, Sony, Kawasaki, etc.

El secreto de su desarrollo está en su gente. La educación fue mejorada en cada uno de estos países del mismo modo que mejoraba su calidad de vida.

De modo que el desarrollo no solo consiste en vivir rodeado de una hermosa infraestructura o de tener los mejores trenes. El desarrollo empieza desde el recurso humano. La mayor riqueza que tiene una nación es su gente, y el mayor tesoro de una persona es lo que tiene en su mente.

 

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Miércoles 12 de agosto de 2026